El Gobierno nacional realizó modificaciones en el Gabinete con la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, en un contexto de preparación electoral de cara a 2027. Al mismo tiempo, el peronismo bonaerense atraviesa tensiones internas entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner.
El martes por la tarde, un dirigente de la mesa chica de Diego Santilli observó a su jefe político asumir al frente de la Jefatura de Gobierno en Casa Rosada. Santilli, aún afiliado al PRO, fue designado jefe de Gabinete y mantiene el Ministerio del Interior bajo su órbita con Gustavo Coria, de su confianza. Según fuentes, manejará recursos del Estado para la campaña bonaerense.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, dio la señal de largada para la campaña electoral de 2027. Santilli coordinará con Sebastián Pareja, diputado nacional y mano derecha de Karina en el territorio. La idea es que Santilli sea el candidato a gobernador de Buenos Aires, pero que las listas distritales queden en manos libertarias. «Karina no va a negociar el sello», afirmaron fuentes.
Por otra parte, Manuel Adorni, quien era considerado candidato para la Ciudad de Buenos Aires, cayó en desgracia, según fuentes. Karina Milei intervino de manera directa el bloque de senadores libertarios que comanda Patricia Bullrich, luego de un enfrentamiento público y errores de estrategia parlamentaria en el manejo de la crisis de Adorni. Delegó en la senadora Nadia Márquez la confianza.
Los hermanos Milei buscan avanzar en la gestión y dar un giro en la negociación con el PRO. Por primera vez, Santiago Caputo y su equipo estuvieron de acuerdo en los pasos a seguir. En Casa Rosada miden la imagen de los dirigentes de la derecha y del PRO. El presidente Javier Milei afirmó: «El propio gobierno de Mauricio Macri estafó a los argentinos defaulteando la deuda en pesos. ¿Reperfilamiento? Una palabra educada para decir default».
En el peronismo, la pelea entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner se intensifica. Kicillof cree que llegó su momento de competir y quiere ser independiente de la expresidenta. En La Cámpora creen que Kicillof quiere quedarse con los votos de Cristina sin entregar nada a cambio. Cerca de Kicillof afirmaron: «Lo que hicieron en Lezama fue el primer capítulo de su nueva etapa. Es a cara descubierta y bajo la dirección de CFK».
Hoy son tres los caminos que aparecen en el horizonte peronista: una negociación cara a cara entre Kicillof, Cristina y Sergio Massa; una interna partidaria; o que cada uno tenga su lista y compita por su cuenta, al estilo del PJ en 2003. Máximo Kirchner insiste con Cristina candidata. «La tensión es porque ella ve que le quieren dar dos diputados. Y lo que ella exige es una negociación para que todos obtengan un triunfo», afirmó un peronista bonaerense.
