Entre enero y junio se patentaron 294.181 vehículos 0km, una caída del 9,9% interanual. Varias marcas aplicaron rebajas y congelaron precios en julio.
El mercado automotor argentino atraviesa un proceso de ajuste tras un inicio de año más débil que el de 2025. Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), entre enero y junio se patentaron 294.181 vehículos 0km, lo que representa una caída del 9,9% interanual.
Frente a este escenario, las automotrices redefinieron su estrategia comercial para sostener la actividad. Durante julio, varias marcas optaron por congelar precios en algunos modelos y aplicar bonificaciones en otros, con el objetivo de estimular la demanda en un contexto de mayor cautela por parte de los compradores.
Descuentos marca por marca
Renault anunció bonificaciones destacadas en distintos modelos. El Kardian cuenta con descuentos de hasta $2.000.000, el Arkana ofrece rebajas de hasta $5.000.000 y el Koleos Techno tiene un beneficio de hasta $12.000.000 respecto de su precio de lista.
Honda ajustó su política comercial. El Civic Advanced Hybrid se comercializa con un valor promocional de u$s49.900, lo que implica una reducción frente a su precio original. El CR-V, tanto en su versión convencional como híbrida, tiene descuentos cercanos a los u$s5.000.
Citroën reforzó su oferta con rebajas en modelos como el C3, el Basalt y el Aircross, con reducciones que superan los $7.000.000 en algunos casos.
Forthing redujo en u$s2.000 el precio de toda su gama, incluyendo los modelos T5 EVO, T5 HEV y U-Tour.
Stock, financiamiento y expectativas para el segundo semestre
El contexto actual está marcado por un exceso de unidades en stock y una demanda más selectiva. Desde el sector indicaron que los clientes evalúan con mayor detenimiento sus decisiones de compra, a la espera de mejores condiciones de financiamiento o nuevas oportunidades.
Las concesionarias y terminales buscan equilibrar precios, promociones y herramientas comerciales para dinamizar el mercado. La necesidad de créditos más accesibles y tasas más competitivas aparece como uno de los principales desafíos.
Tras una leve recuperación en junio respecto de mayo, las expectativas apuntan a un segundo semestre con mayor dinamismo, impulsado por estas estrategias comerciales y una eventual mejora en las condiciones de acceso al crédito.
