El Poder Ejecutivo habilitó el rechazo o la expulsión de extranjeros que hayan difundido mensajes de odio o incitado a la violencia contra el pueblo argentino. La medida se enmarca en las manifestaciones de hostilidad registradas durante el Mundial de fútbol.
El presidente Javier Milei firmó un decreto de necesidad y urgencia que modifica la ley migratoria y habilita el rechazo o la expulsión de extranjeros que hubieran dirigido mensajes de odio o incitado a la violencia contra el pueblo argentino o contra algún ciudadano del país. La medida fue anunciada por la Presidencia de la Nación y responde, según la comunicación oficial, a “las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos” difundidas durante el tramo final del Mundial de fútbol y tras el partido contra España.
La Argentina no registra una problemática migratoria de la magnitud que se observa en otras regiones, como Europa. No obstante, existen situaciones focalizadas en zonas fronterizas, como la atención de ciudadanos bolivianos en centros de salud de la provincia de Salta, según informaron fuentes locales.
El analista de opinión pública Lucas Romero sostuvo que “el Gobierno quiso embanderar con patriotismo una posición antimigratoria que no deriva de una demanda extendida en la población”. En declaraciones a Telefé, el presidente Milei ratificó que “no está bueno mezclar el agua con el aceite” y dijo estar en sintonía con Lionel Scaloni, en el sentido de que “es un deporte, un juego”.
Especialistas en derecho cuestionaron la medida por dos motivos. Por un lado, señalaron que no está justificada su necesidad y urgencia, dado que no se advierte una cantidad significativa de extranjeros que hayan proferido discursos de odio dentro del territorio nacional. Por otro lado, indicaron que la categoría de “discursos de odio” es imprecisa, más allá de todo acto de ultraje de símbolos patrios.
En el plano económico, la consultora Poliarquía informó que el Índice de Optimismo Ciudadano cayó un 9% en julio respecto del mes anterior y acumula una contracción del 23% en lo que va del año. Según la misma fuente, el índice se ubica en su valor más bajo desde febrero de 2024.
La consultora Giacobbe & Asociados difundió una medición según la cual el 54,9% de los consultados opina que la economía está empeorando, el 8,7% que está estancada, el 19% que está mejorando pero no lo percibe, y el 16,6% que está mejorando y lo percibe personalmente.
Una encuesta de Synopsis indicó que, ante la pregunta “¿Qué tan dispuesto estás a tolerar algo más de inflación si ello te permite percibir algo más de ingresos?”, el 50% respondió “poco o nada dispuesto”, mientras que el 29,4% contestó “totalmente o bastante dispuesto”.
