El aquatrekking es una modalidad turística que combina senderismo con progresión por el agua en entornos naturales como lagunas, cascadas y arroyos. La práctica, que no requiere rápel ni cuerdas, se presenta como una opción accesible para quienes buscan actividad física y contacto con la naturaleza.
El aquatrekking es una experiencia turística que combina el senderismo tradicional con la progresión por el agua en ambientes naturales cercanos a fuentes de agua como lagunas, cascadas, quebradas, saltos y arroyos. Durante el recorrido, los participantes pueden caminar dentro del agua, nadar o exponerse a la llovizna de las caídas de agua.
Según explicó Jean Filipe, guía e instructor de Aquatrekking Jaguariaíva, operador acreditado por el Estado de Paraná, Brasil, esta actividad se diferencia del senderismo tradicional porque ofrece una interacción mayor con el agua. A su vez, se distingue del barranquismo o canyoning por no requerir rápel ni uso de cuerdas, lo que la hace más accesible para quienes buscan aventura y conexión con la naturaleza.
Julio César Narváez Camejo, guía de aquatrekking en el Bosque Protector Cerro Azul, en Guayaquil, Ecuador, señaló que la mejor época para practicarla en esa zona es entre febrero y abril, cuando las lluvias revitalizan el bosque seco tropical y forman cascadas y quebradas por las que transitan los participantes. También destacó que la actividad exige un nivel básico de condición física, ya que en algunos tramos se camina contracorriente.
Alejandra Hintze, médica deportóloga y directora médica de la Escuela Marangoni, mencionó que moverse o sumergirse en agua contribuye a descomprimir las vértebras y la espalda, mejora el rango articular y favorece el equilibrio, la fuerza dorsal y la circulación sanguínea.
En cuanto a la seguridad, los expertos consultados coincidieron en que la práctica requiere equipamiento específico: calzado con buen agarre para rocas, casco según la ruta, chaleco salvavidas y ropa ligera que pueda mojarse. Además, recomendaron realizar la actividad siempre con guías calificados y considerar las condiciones meteorológicas y los niveles de los cursos de agua.
También sugirieron mantener una hidratación adecuada y una dieta equilibrada en los días previos, así como un desayuno o almuerzo ligero el día de la excursión, evitando alimentos grasos y bebidas alcohólicas.
