Cynthia Confalonieri, médica de 30 años, cuenta cómo enfrentó la muerte de su padre, el cáncer de su madre y un diagnóstico de esclerosis múltiple semanas antes de casarse.
Cynthia Confalonieri, médica de 30 años, reside en Santa Fe y se desempeña en guardias de adultos y medicina estética. Nacida en Federal, Entre Ríos, se mudó a Santa Fe para estudiar Medicina en la Universidad Nacional del Litoral. En 2018, durante el tercer año de la carrera, su padre enfermó de gravedad y falleció en julio de ese año. Días después murió su abuela materna. Su madre fue diagnosticada con cáncer de colon y fue operada con éxito.
En abril de 2021, Confalonieri se recibió de médica. En 2023, junto a su pareja, Lucas, se mudó a Mar del Plata, donde ella ingresó a la residencia de Clínica Médica. Renunció al año y medio por episodios de ataques de pánico y comenzó a trabajar de forma independiente.
La pareja planeaba casarse en noviembre de 2023. A cuatro semanas de la boda, una resonancia magnética indicó lesiones desmielinizantes, con alta sospecha de esclerosis múltiple. Confalonieri declaró: “Si no querés casarte, te entiendo y lo acepto, porque no sé la que se viene y no quiero cargarte con esto”. Lucas decidió quedarse y la boda se celebró.
En enero de 2024, una neuritis óptica en el ojo izquierdo le causó pérdida temporal de la visión y confirmó el diagnóstico de esclerosis múltiple. Para acceder al tratamiento de anticuerpos monoclonales, Confalonieri presentó un amparo judicial contra su obra social.
Lucas sufrió un accidente en moto que le provocó fractura de cadera, contusión pulmonar y pérdida de un riñón. Posteriormente, la vivienda de la pareja en Mar del Plata fue asaltada. Decidieron regresar a Santa Fe.
Actualmente, Confalonieri trabaja en guardias médicas y medicina estética, y realiza actividad física. Su objetivo es “humanizar la medicina” y acompañar a pacientes con esclerosis múltiple. Sobre sus sueños, afirmó: “Mi sueño de toda la vida es ser mamá, pero entendí que antes tengo que estar bien yo”.
