El Departamento de Estado de Estados Unidos permite a ciudadanos y residentes legales de México ingresar a Arizona, California, Nuevo México y Texas sin visa ni pasaporte mediante la Tarjeta de Cruce Fronterizo (Formulario DSP-150), vigente desde 1998.
El Formulario DSP-150, conocido como Tarjeta de Cruce Fronterizo (BCC, por sus siglas en inglés), permite a ciudadanos y residentes legales de México ingresar a los estados de Arizona, California, Nuevo México y Texas sin presentar pasaporte ni visa ante el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). El documento, similar a una tarjeta de crédito, se utiliza desde 1998, aunque sus orígenes se remontan a acuerdos bilaterales firmados a partir de 1953.
La BCC tiene una vigencia de 10 años para mayores de 15 años y permite una permanencia máxima de seis meses en Estados Unidos. Sin embargo, la distancia que se puede recorrer desde la frontera varía según el estado: 75 millas en Arizona, 25 millas en California, 55 millas en Nuevo México y 25 millas en Texas. La aprobación final del ingreso queda sujeta a la decisión de los agentes del CBP en los puestos de control designados.
Los requisitos para obtener la BCC incluyen ser ciudadano o residente legal en México, cumplir con los criterios de elegibilidad para las visas B-1/B-2 y demostrar vínculos con México que aseguren el regreso al término de la estancia. El trámite se realiza en los consulados de Estados Unidos en México.
Las tarifas son de 185 dólares para mayores de 15 años (válida por 10 años) y de 15 dólares para menores de 15 años si el padre o tutor ya posee la tarjeta o la está solicitando. La tarjeta para menores tiene validez de 10 años o hasta que el titular cumpla 15 años.
