Juan José Gómez, de 26 años, fue asesinado de cinco tiros en la noche del miércoles en barrio Itatí de Rosario. La víctima integraba la barra de Newell’s junto a su hermano Nicolás “Gamuza” Gómez, con quien había pertenecido antes al sector principal de la barra de Central, “Los Pillines”.
Juan José Gómez, de 26 años, fue asesinado de cinco tiros en la noche del miércoles frente a su casa en Garibaldi al 2400, en barrio Itatí de Rosario. La víctima, conocida como “Juancito”, integraba la barra de Newell’s junto a su hermano Nicolás “Gamuza” Gómez, según informaron fuentes policiales.
Gómez y su hermano habían pertenecido anteriormente al sector principal de la barra de Central, “Los Pillines”, también conocidos como “Los Guerreros”, liderado por Andrés “Pillín” Bracamonte, quien fue asesinado junto a su ladero Daniel “Rana” Attardo el 9 de noviembre de 2024 en las afueras de la cancha del Canalla.
El crimen de Gómez se inscribe en una serie de homicidios vinculados a la disputa por el control de las barras de los dos clubes de Rosario. Entre los antecedentes figura el asesinato de Gustavo “Guli” Bovio, señalado como integrante de la pesada de Central, ocurrido en abril de 2024 en zona sur, a quien le incautaron 33 entradas para el partido Newell’s-Boca. También se registró el hallazgo de 40 entradas para un show de L-Gante en poder de Nicolás Gómez en octubre de 2021.
Según el relato de investigadores, la disputa entre facciones de las barras se intensificó tras el doble crimen de Bracamonte y Attardo. “Los Menores”, banda liderada por Matías Gazzani y Lisandro “Limón” Contreras, se habrían quedado con el paraavalanchas de Central y habrían continuado ataques contra quienes no cambiaron de bando.
En ese contexto, “Juancito” había sido blanco de un ataque a balazos contra su casa luego del asesinato de Samuel “Gordo Samu” Medina, yerno de Ariel “Guille” Cantero, ocurrido en septiembre de 2024. En septiembre de 2025, Gómez fue detenido por un incidente en el que una mujer vinculada con “Los Monos”, Norma Acosta, denunció un atentado contra su vivienda, aunque luego fue acusada de haberlo realizado para incriminar a sectores policiales. Gómez acordó un juicio abreviado con una pena de tres años de ejecución condicional y recuperó la libertad el 1° de julio de 2025.
El crimen de Bracamonte y Attardo permanece sin esclarecer. Hay numerosos acusados, pero no se determinó el autor intelectual ni los ejecutores. A principios de 2025, la barra de Central pasó a manos de Lautaro “Laucha” Ghiselli, quien luego fue señalado como parte de la asociación ilícita de “Los Menores”. En los últimos meses, el paraavalanchas auriazul quedó bajo la conducción de un hombre identificado como “Diego”.
Rosario. Especial para Clarín.
