La Guardia Revolucionaria de Irán atacó posiciones militares estadounidenses en Jordania, Irak, Bahréin y Kuwait en respuesta a una operación de EE. UU. cerca del estrecho de Ormuz. El intercambio de ataques dejó al menos cuatro muertos en territorio iraní.
Irán lanzó una ofensiva con drones y misiles contra posiciones militares de Estados Unidos en varios países del golfo Pérsico, según informaron fuentes oficiales. La acción ocurrió después de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmara una operación contra territorio iraní.
El CENTCOM indicó que la ofensiva estadounidense comenzó a las 12 del mediodía de Washington (16 GMT) y fue descrita como un “nuevo avance exitoso”. El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró a través de su cuenta en Truth Social que las fuerzas de su país atacaban “objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz” y calificó el operativo como una acción “grande y poderosa”. Trump sostuvo que los bombardeos respondían al intento iraní de colocar minas en esa vía marítima.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber atacado con misiles una base militar estadounidense en Jordania y depósitos de equipamiento militar en Irak. Entre los blancos mencionados se incluyeron un “centro de mantenimiento” y un “aerostato de vigilancia”, según reportó The New York Times. Bahréin aseguró haber interceptado drones lanzados por la Guardia Revolucionaria, mientras que Kuwait informó que sus sistemas defensivos derribaron aeronaves no tripuladas.
Funcionarios de Irán reportaron cuatro muertos y más de 50 heridos, entre ellos un niño, como consecuencia de los bombardeos estadounidenses. Según la Media Luna Roja iraní, uno de los ataques alcanzó una celebración de boda en la localidad de Kuhestak, en el sur de Irán. El negociador jefe iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, publicó en X: “Escuela de Minab: niños masacrados. Polideportivo de Lamerd: niños asesinados. Boda de Kuhestak: niños asesinados junto a sus familias. Si una potencia actúa como Satán, elige objetivos como Satán y mata como Satán, es Satán”.
El intercambio de ataques se produjo después de que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, pidiera retomar la vía diplomática. La escalada rompió varias semanas de cese del fuego y se desarrolla en un contexto de tensión alrededor del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte de petróleo.
