El juez Pablo Yadarola, a un día de asumir como camarista en Comodoro Py, archivó la investigación sobre el ingreso de diez valijas sin control aduanero en un vuelo privado que transportó a Laura Belén Arrieta, empleada del empresario Leonardo Scatturice.
El juez Pablo Yadarola archivó la causa que investigaba el ingreso de diez valijas sin control aduanero en un vuelo privado cuya única pasajera era Laura Belén Arrieta, empleada del empresario Leonardo Scatturice. La decisión fue dictada el miércoles 2 de septiembre, un día antes de que Yadarola asumiera como camarista en el fuero penal económico de la Ciudad de Buenos Aires.
En su escrito, el juez indicó que la decisión no reviste carácter definitivo y que la reapertura de la investigación queda supeditada a la información que pudiera remitir la autoridad competente de los Estados Unidos sobre el origen, ruta, pasajeros, equipaje y controles vinculados a la aeronave matrícula PRV-N18RU. El magistrado argumentó que la causa presentaba límites probatorios estructurales, entre ellos la falta de escaneo de los bultos en el momento del arribo, la presentación demorada de la denuncia inicial y la necesidad de incorporar informes de organismos estatales de Estados Unidos.
La causa se inició el 17 de marzo de 2025 bajo la hipótesis de contrabando. El hecho central fue el aterrizaje del avión Bombardier Global 5000, matrícula N18RU, en el área metropolitana el 26 de febrero de 2025, proveniente de Miami, y su despegue el 5 de marzo de ese año hacia París. La aeronave transportaba a la tripulación y a Laura Belén Arrieta, colaboradora directa de Leonardo Scatturice, dueño de la empresa de correo OCA y de la aerolínea Flybondi.
En los momentos posteriores al arribo, el entonces vocero del Poder Ejecutivo, Manuel Adorni, calificó de inviable la versión sobre el ingreso de diez bultos sin registrar. Sostuvo que Arrieta había ingresado al país con un bolso de mano y una única valija que pasaron por los controles obligatorios.
Los fiscales Claudio Navas Rial y Sergio Rodríguez presentaron un dictamen con la reconstrucción del arribo y el movimiento de los pasajeros. El análisis técnico de las filmaciones de seguridad del aeropuerto mostró que al menos diez bultos entraron al país dentro de la aeronave y eludieron los mecanismos de fiscalización. Las cámaras registraron el momento en que la vicejefa de la Aduana habilitó a Arrieta un acceso especial, desviándola de la fila general, luego de que Arrieta realizara una llamada desde su teléfono personal y se lo entregara a la inspectora. La identidad de la persona que dio la orden no fue establecida durante la investigación.
En la misma resolución, Yadarola dispuso el envío de los testimonios a la Cámara Federal para que se investigue el presunto delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público. También le encomendó a la Aduana revisar las fallas organizativas y diseñar un protocolo de control obligatorio para vuelos privados internacionales. Las nuevas directivas deberán fijar parámetros de selectividad para las revisiones y establecer la obligación de dejar una constancia escrita cada vez que se autorice a un pasajero a retirarse sin pasar su equipaje por el escáner.
El contenido de las valijas no fue determinado y la causa queda supeditada a la información que pueda remitir la autoridad de los Estados Unidos.
