El psicólogo Adrián Quevedo analiza los límites del mensaje “si quieres, puedes” y sostiene que el esfuerzo individual no es el único factor que determina los resultados, ya que intervienen condiciones externas como la salud, la economía o el entorno social.
La frase “si quieres, puedes” se ha instalado como un estímulo habitual en discursos sobre motivación y superación personal. Sin embargo, el psicólogo Adrián Quevedo advierte que esa idea puede resultar insuficiente para explicar situaciones en las que intervienen factores ajenos a la voluntad individual.
En una entrevista con AS, Quevedo sostuvo que el mensaje puede ser útil como impulso inicial, pero se vuelve problemático cuando se convierte en una regla general para interpretar cualquier resultado. “No todo el que quiere puede, porque no todo depende de la voluntad”, afirmó.
El especialista enumeró condiciones que pueden modificar las posibilidades de una persona: la salud, la situación económica, el contexto familiar, las oportunidades disponibles y el entorno social. Para Quevedo, estos elementos tienen un peso significativo en las decisiones y en los resultados obtenidos.
Cuando la voluntad no alcanza, la atribución exclusiva del éxito o el fracaso al esfuerzo individual puede generar una lectura simplificada. “Si no lo has conseguido, será porque no lo has querido lo suficiente”, resumió el psicólogo al describir la lógica implícita en ese tipo de razonamiento.
Quevedo propone una perspectiva que contemple tanto la responsabilidad personal como las circunstancias externas. “No todo depende de ti, pero hay una parte sobre la que sí tienes margen”, señaló. Esta distinción, según explicó, evita una mirada binaria sobre el éxito y el fracaso y reconoce que las acciones individuales no garantizan por sí solas un resultado determinado.
El psicólogo desarrolla estas ideas en su libro Las trampas de la mente moderna, publicado por Vergara, donde cuestiona ciertas concepciones instaladas sobre la voluntad, el esfuerzo y la responsabilidad individual.
