El entrenador de Boca Juniors, Rodolfo Arruabarrena, afirmó que el empate 1-1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza dejó «sabor a derrota» por el desarrollo del partido y las oportunidades no convertidas.
Buenos Aires, 5 de septiembre (NA) – El entrenador de Boca Juniors, Rodolfo Arruabarrena, se refirió al empate 1-1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, disputado en el estadio Víctor Legrotaglie, por la fecha de la Liga Profesional. El técnico sostuvo que el resultado dejó «sabor a derrota», especialmente por el desarrollo del partido y las situaciones que su equipo no logró capitalizar.
Arruabarrena afirmó que Boca hizo «méritos suficientes» para obtener los tres puntos, pero señaló que el equipo careció de precisión en los metros finales y no supo cerrar el encuentro cuando tuvo la ventaja. También indicó que el rival encontró el empate en un momento en el que Boca controlaba el trámite del partido.
El entrenador destacó el esfuerzo del plantel y valoró la actitud mostrada en un estadio de características difíciles. Insistió en que el equipo debe mejorar en la gestión de los momentos del partido, en particular en la administración de la ventaja y en la toma de decisiones en ataque. Señaló que la falta de contundencia volvió a ser determinante y que el cuerpo técnico trabajará para corregir esos aspectos.
Arruabarrena evitó responsabilizar a jugadores puntuales y sostuvo que el rendimiento colectivo debe elevarse para sostener la pelea en los primeros puestos. También elogió el trabajo de Gimnasia, que presionó en los tramos finales y aprovechó una desconcentración defensiva para igualar el marcador.
El empate dejó a Boca con la sensación de haber perdido una oportunidad en la tabla. El entrenador reconoció que el equipo deberá reaccionar rápidamente para no resignar terreno en la competencia.
