La Fazenda Monte Castelo, ubicada en Castanhal, estado de Pará (Brasil), pasó de un suelo degradado por 40 años de pastoreo a la producción de cacao fino que obtuvo una medalla de oro en un festival especializado. El productor Osny de Azevedo Ramos planea expandir el cultivo de 22 a 50 hectáreas.
La Fazenda Monte Castelo, situada en Castanhal, en el nordeste del estado brasileño de Pará, utilizó durante aproximadamente 40 años una parte de sus tierras como pastizal. El uso prolongado degradó el suelo, y un intento posterior de cultivar pimienta negra fracasó: las plantas murieron en los primeros dos años, según el productor Osny de Azevedo Ramos.
En 2019, Osny inició un proyecto de reconversión productiva basado en el cultivo de cacao asociado con açaí. La decisión surgió por recomendación de técnicos de la Ceplac, organismo federal vinculado al Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil.
El sistema combina ambos cultivos para aprovechar sus ciclos de producción complementarios: el cacao concentra parte de su cosecha en el primer semestre, mientras que el açaí genera ingresos en otro período del año. Según el productor, esta estrategia permite distribuir los ingresos y reducir la dependencia de un solo cultivo.
En el tercer año del proyecto, durante la primera cosecha, una muestra de almendras de cacao fue enviada a un festival especializado y obtuvo una medalla de oro. La distinción se produjo a pesar de que la propiedad no tenía experiencia previa en ese mercado.
El procesamiento de las almendras incluye etapas de fermentación y secado orientadas a lograr un producto de calidad. Según valores informados para la región, el cacao convencional se comercializaba a aproximadamente R$ 9 o R$ 10 por kilo, mientras que las almendras finas de la finca podían alcanzar entre R$ 40 y R$ 55 por kilo. Ese precio corresponde al segmento de cacao fino y no representa una ganancia neta.
En 2026, la propiedad contaba con 22 hectáreas cultivadas con cacao y açaí, y otras 10 hectáreas en proceso de implantación. El objetivo de Osny es alcanzar 50 hectáreas productivas. La finca total tiene alrededor de 400 hectáreas, de las cuales unas 200 son aptas para la agricultura.
Además, la propiedad experimenta con el cultivo de vainilla, que al momento de la información disponible se encontraba en etapa de prueba. También mantiene actividad ganadera y utiliza estiércol como fertilizante: aproximadamente el 70% de la fertilización era orgánica en 2026, con la meta de llegar al 100%.
