La actividad eruptiva del volcán Anak Krakatoa, registrada el fin de semana en Indonesia, llevó al Ministerio de Transportes a suspender 467 vuelos y cerrar ocho aeropuertos de forma temporaria, según informaron las autoridades.
Una actividad eruptiva del volcán Anak Krakatoa registrada este fin de semana en Indonesia obligó a las autoridades a suspender 467 vuelos y ordenar el cierre temporario de ocho aeropuertos. La medida fue adoptada por el Ministerio de Transportes local ante la formación de columnas de ceniza y gases que superaron los 15 kilómetros de altura, según reportes oficiales.
Las detonaciones principales comenzaron el sábado con la expulsión de lava y erupciones audibles hasta 700 kilómetros de distancia, de acuerdo con la Agencia Indonesia de Vulcanología. Durante la jornada del domingo se registraron al menos dos nuevos eventos eruptivos en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, que proyectaron material piroclástico a gran altitud y afectaron zonas como Bandar Lampung, donde la ceniza cubrió calles y vehículos.
La presencia de partículas en suspensión en la atmósfera superior representa un riesgo para la aviación comercial. La ceniza volcánica está compuesta por fragmentos de roca pulverizada, minerales y cristales de silicio altamente abrasivos. Cuando una aeronave atraviesa estas áreas, las partículas pueden rayar el parabrisas y reducir la visibilidad de los pilotos. El peligro más severo ocurre en el interior de las turbinas: los motores operan a temperaturas superiores a los 1.000 grados Celsius, y al aspirar el polvo volcánico, las partículas de silicio se funden y se adhieren a los álabes, pudiendo interrumpir el flujo de aire y provocar la pérdida de potencia o la detención total del motor, fenómeno conocido como apagado de motor por ingestión.
Por estas razones operativas, el Ministerio de Transportes dispuso el cierre preventivo de ocho terminales aéreas, incluido el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta de Yakarta. Esta medida afectó a 58 vuelos internacionales y 409 nacionales, dejando varadas a más de 150.000 personas, según informaron las autoridades.
El fenómeno natural también alteró la rutina en la capital del país. La administración de Yakarta confirmó la suspensión de las clases presenciales a partir del lunes de manera preventiva, y dispuso el dictado de asignaturas bajo modalidad a distancia por tiempo indeterminado para evitar la exposición de los alumnos a las partículas volátiles en la vía pública.
