La policía detuvo a un matrimonio propietario de una concesionaria de autos en Pilar, acusado de estafar al menos a 47 personas, entre ellas un diputado nacional y el hermano del exjugador de rugby Agustín Pichot.
La policía detuvo a un matrimonio propietario de una concesionaria de autos en Pilar, en el marco de una investigación por supuestas estafas en la venta de vehículos de alta gama. Los detenidos fueron identificados como Carlos G., de 42 años, y Cinthia Ch., de 44, dueños de un local ubicado en la Colectora Oeste de la Panamericana, kilómetro 39.5, en la localidad de Manuel Alberti.
La causa está caratulada como estafa y asociación ilícita y es tramitada por la UFI Nº2 de Pilar, a cargo del fiscal Andrés Quintana. Según fuentes judiciales, entre las víctimas se encuentran el diputado nacional Manuel Quintar, de La Libertad Avanza, y Joaquín Pichot, hermano del excapitán de Los Pumas, Agustín Pichot.
Cómo comenzó la investigación
La investigación se inició en mayo pasado, cuando comenzaron a llegar denuncias contra el matrimonio por estafar al menos a 47 personas, quienes pagaron señas por vehículos que nunca recibieron. Además, la pareja habría vendido autos que les fueron entregados en consignación sin abonar la parte correspondiente a sus dueños.
Durante el arresto, realizado en una vivienda del barrio cerrado Los Condes, en Pilar, se incautaron tres celulares. En mayo, la Justicia ya había secuestrado 19 vehículos de alta gama de la concesionaria, valuados en aproximadamente 1.300.000 dólares, por estar exhibidos en sitios no autorizados y no contar con la documentación en regla.
La orden de allanamiento y detención fue autorizada por el Juzgado de Garantías Nº6 del Departamento Judicial de San Isidro, luego de que la investigación determinara que las estafas formaban parte de una estrategia criminal. Según el medio Clarín, la organización estaría integrada por unos 10 miembros.
El caso adquirió notoriedad cuando Quintar denunció públicamente haber pagado 285.000 dólares por una camioneta Tesla Cybertruck que nunca recibió. Tras el allanamiento de mayo, la concesionaria cerró sus puertas, aunque continuaron llegando denuncias hasta alcanzar las 47 víctimas; los investigadores no descartan que haya más damnificados.
