De los 162.000 puestos creados en agosto, 158.000 fueron ocupados por mujeres, según la Oficina de Estadísticas Laborales. La brecha de género alcanzó un nivel sin precedentes, impulsada por la contratación en educación, salud y gastronomía.
El mercado laboral de Estados Unidos registró en agosto un máximo histórico en la participación femenina. Según el informe de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), de los 162.000 puestos creados durante ese mes, 158.000 fueron ocupados por mujeres y 4.000 por hombres.
El sector de gobierno local y educación aportó 42.000 empleos en agosto, alrededor de una cuarta parte del total. Las mujeres ocupan cerca del 75% de los puestos vinculados a educación, formación y bibliotecas. El sector salud continuó como el principal motor del mercado laboral, con más del 80% de su plantilla compuesta por mujeres. Restaurantes y bares sumaron otros 59.000 empleos.
Heather Long, economista jefa de Navy Federal Credit Union, declaró a Fortune: “La razón por la que las mujeres bajaron en julio y subieron en agosto tiene que ver casi por completo con la contratación docente, el efecto maestra”. La estacionalidad del ciclo escolar generó un rebote en las cifras del mes.
Laura Ullrich, directora de investigación económica del Indeed Hiring Lab, afirmó a CNBC que la diferencia entre el número de empleos ocupados por mujeres y hombres trepó a niveles sin precedentes. “Estamos en medio de un cambio. Se está produciendo ante nuestros ojos”, declaró.
En el acumulado de los últimos 12 meses, el nivel de mujeres empleadas creció en más de 870.000 personas. En el mismo período, los hombres perdieron cerca de 1,5 millones de puestos de trabajo. La tasa de desempleo femenina se ubicó en el 3,9%, una caída de 0,4 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior. La masculina subió hasta el 4,4%, igual al nivel registrado en agosto de 2025.
Ullrich advirtió que los datos no deben leerse como un triunfo sin matices. “Podría verlo y decir ‘bravo por las mujeres’, pero no creo que sea necesariamente una historia positiva para ellas en términos generales”, dijo a CNBC. Parte del crecimiento podría indicar que las empresas concentran sus contrataciones en puestos de menor remuneración, donde las mujeres están sobrerrepresentadas. Además, al ser más probable que las mujeres tengan múltiples empleos, una parte de las ganancias podría reflejar trabajadoras que multiplican sus jornadas.
La tendencia de fondo que, a su juicio, merece atención es la llamada mom-cession, el fenómeno por el que las madres de hijos pequeños abandonan el mercado laboral. Alrededor de 341.000 madres dejaron la fuerza laboral entre julio de 2025 y julio de 2026, la caída más pronunciada en más de 40 años, según investigadores de la Universidad de Kansas citados por USA Today.
Matthew Nestler, economista sénior de KPMG, identificó dos factores estructurales: la desaparición del trabajo remoto —solo el 4% de las ofertas laborales en el primer trimestre de 2026 eran completamente a distancia— y el colapso de la infraestructura de cuidado infantil tras el vencimiento de los fondos federales de la pandemia. Las madres con hijos menores de cinco años son el grupo más afectado.
Los próximos informes mensuales indicarán si agosto fue el inicio de un cambio estructural o un dato excepcional impulsado por la estacionalidad. Por ahora, la brecha entre géneros no tiene precedentes y los sectores que la explican —salud, educación y gastronomía— no muestran señales de desaceleración.
