El Fideicomiso de Infraestructura Hídrica recaudó $375.400 millones entre 2024 y mayo de 2026, pero ejecutó $116.000 millones. La ONU advirtió sobre las proporciones gigantescas del fenómeno de El Niño y la OMM anticipó que podría alcanzar intensidad muy fuerte.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió sobre las «proporciones gigantescas» del fenómeno de El Niño, que afectará a todo el mundo en diversos grados. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticipó que El Niño continuará fortaleciéndose durante los próximos meses y podría alcanzar una intensidad «muy fuerte», mientras que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estima un 100% de probabilidad de continuidad durante la primavera.
En Argentina, el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica recaudó $375.400 millones entre 2024 y mayo de 2026, pero ejecutó $116.000 millones. A junio de este año, mantiene $290.000 millones en inversiones en deuda del Tesoro nacional y $49.000 millones en depósitos, de acuerdo a los datos oficiales.
El Fideicomiso de Infraestructura Hídrica fue creado por decreto en 2001 y ratificado por ley en 2006. Según la normativa vigente, no debería constituirse como recurso presupuestario ni como inversión financiera. El 4,31% del impuesto a los combustibles líquidos se debe destinar a este fondo. Según los datos oficiales, se utilizó uno de cada tres pesos para el fin asignado.
Desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires afirmaron: «El Gobierno Nacional no sólo pone trabas para desarrollar obras estratégicas para el desarrollo de la Provincia y la gestión del riesgo climático, tampoco realiza mantenimientos y mucho menos destina recursos para obras hídricas, hidráulicas, sanitarias y viales». Y agregaron: «Discriminan a Buenos Aires para la ejecución de obras estratégicas. La Provincia se encuentra en una situación de dificultad y asfixia de Nación que obstaculiza el acceso al financiamiento necesario para ejecutar obras clave del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático».
Créditos internacionales obtenidos durante la gestión anterior para obra pública de prevención de inundaciones no fueron utilizados y fueron desviados al plan de sostenibilidad fiscal. El Proyecto Infraestructura Resiliente al Clima para la Gestión del Riesgo de Inundaciones Urbanas (BIRF 9516-AR) fue aprobado en agosto de 2023 con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.
Hace un año, el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, criticó que el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo mantuvieron sin utilizar un préstamo del Banco Mundial que él gestionó en 2023 y que estaba destinado a dar respuesta a situaciones como la catástrofe climática que sufrió Bahía Blanca el 7 de marzo de 2025. Katopodis había transmitido por redes sociales en 2025: «Si no lo van a usar, por favor, transfiéranlo a la Provincia que nosotros vamos a sumar ese dinero (US$ 200 millones) a los más de $ 200.000 millones que ya estamos invirtiendo, por decisión del gobernador Axel Kicillof. No ejecutar los préstamos internacionales destinados a obras no solo implica incurrir en pagos adicionales de intereses y sanciones, sino que también puede comprometer la imagen y la credibilidad del país ante los organismos multilaterales de crédito».
Otro caso mencionado fue la paralización durante un año y medio del dragado en la etapa dos del tramo IV del Plan Maestro Integral de la cuenca del río Salado. Los trabajos estaban previstos para finalizar a fines de 2024 y reiniciaron hace unos meses. Esto retrasó el arranque del tramo V, a cargo de Buenos Aires. La obra abarca 59 municipios y una población de más de 1,5 millones de habitantes.
Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, anticipó a Noticias Argentinas que «habrá mayores precipitaciones y un mayor riesgo de crecidas de los grandes ríos Paraná, Uruguay, Paraguay e Iguazú». «En condiciones más húmedas, como ocurre en nuestro caso con el fenómeno El Niño, también tenemos riesgo de inundaciones y de crecidas de los grandes ríos», agregó.
La ONU advirtió que los efectos del fenómeno podrían dejar hasta 16 millones de personas en América Latina en situación de inseguridad alimentaria.
