El presidente de la FIFA envió una carta a las 211 federaciones miembro en la que afirma que los procesos democráticos y la autoridad deportiva del organismo ‘nunca estuvieron en venta’ y que la propuesta de inversión minoritaria ‘ha sido retirada’. El próximo 18 de marzo se celebrará el Consejo de la FIFA en Rabat.
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, envió una carta a los presidentes de las 211 asociaciones miembro y a los miembros del Consejo de la FIFA en la que se refirió a la reforma del organismo y a la propuesta de inversión minoritaria en una sociedad comercial controlada por la FIFA. La misiva fue difundida antes del próximo Consejo de la FIFA, que se celebrará el 18 de marzo en Rabat, Marruecos.
En la carta, Infantino afirmó: «Los procesos democráticos de la FIFA, su independencia y su autoridad deportiva nunca estuvieron en venta. No están en venta ni lo estarán jamás. La reciente propuesta exploraba si una inversión minoritaria en una sociedad comercial controlada por la FIFA podría generar recursos adicionales para ese fin. No contemplaba renunciar al control de la FIFA ni a su autoridad sobre las decisiones deportivas».
El presidente de la FIFA añadió que la propuesta «seguía siendo una propuesta, no una decisión, y siempre estuvo sujeta a las aprobaciones necesarias del Consejo y de las federaciones miembro. Ahora ha sido retirada y no seguirá adelante».
La propuesta, conocida como FFE, había sido filtrada a los medios de comunicación. De haberse aprobado por la mayoría de las 211 asociaciones miembro, habría permitido que Thrive Eternal, un fondo de inversión estadounidense dirigido por Joshua Kushner, adquiriera una participación en las operaciones comerciales y de eventos del organismo rector, que incluyen la Copa Mundial masculina y femenina. La iniciativa contemplaba la venta de una participación del 20% por 4.200 millones de dólares. El Consejo de la FIFA habría tenido que aprobar la FFE, además de la mayoría de las federaciones miembro, antes de que pudiera presentarse formalmente.
Infantino también es objeto de una demanda en Estados Unidos, donde la UEFA lo acusa de «mala gestión criminal». En una batalla legal en curso, la FIFA respondió acusando al organismo rector del fútbol europeo de llevar a cabo una «campaña de desprestigio» contra Infantino.
El 18 de marzo se celebrará en Rabat el próximo Consejo de la FIFA. Tras el último intento de privatización del Mundial después de la conclusión del campeonato del mundo, Infantino ha perdido el apoyo de la UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol, según consignó la carta. La mayoría de los países que pertenecen a estas asociaciones se han mostrado en contra de la candidatura de Infantino, que a día de hoy cuenta con el apoyo de Estados Unidos, México, Argentina y la Confederación Africana de Fútbol (CAF).
En la carta, Infantino también dejó claro que «el trato dispensado a ninguna federación dependerá de su posición sobre una propuesta o un asunto institucional» y que «sigo a disposición de cada uno de ustedes». «Todas las federaciones miembro tienen derecho a ser escuchadas. Estar de acuerdo no es una condición para dialogar, y el desacuerdo nunca debe impedir el respeto mutuo. Sigo plenamente comprometido con la dirección de la FIFA y confío en lo que podemos lograr juntos», aclaró.
«Nuestra responsabilidad va más allá de cualquier propuesta o desacuerdo concreto. Consiste en proteger la independencia de la FIFA, fortalecer sus instituciones y garantizar que el progreso del fútbol beneficie al conjunto de este deporte, en todo el mundo. El fútbol es para todos, en todas partes. Este principio seguirá guiando nuestro trabajo», dijo Infantino en la carta que mandó a las asociaciones.
En plena crisis de credibilidad, Gianni Infantino buscará ser reelecto como presidente de la FIFA en marzo del 2027, así que se postulará para el cargo. Si algún opositor quiere hacerle frente en las votaciones, deberá presentar su candidatura antes del 18 de noviembre próximo.
