El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. abrirá un nuevo centro de procesamiento migratorio en Social Circle, Georgia, a partir de abril, como parte de una estrategia federal para aumentar su infraestructura.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos ampliará su capacidad de detención de migrantes con la incorporación de un nuevo centro en Social Circle, Georgia, una ciudad ubicada a unos 80 kilómetros al este de Atlanta. La instalación funcionará a partir de abril en un inmueble industrial, cuya compra ya fue confirmada por autoridades locales.
El proyecto forma parte de una estrategia federal para aumentar la infraestructura de detención migratoria en distintos puntos del país. Según información difundida por la ciudad, el inmueble industrial ubicado en 1365 E. Hightower Trail fue transferido y dejó de pertenecer a su anterior propietario privado. «Ahora pertenece al ICE», comunicaron las autoridades locales en redes sociales.
De acuerdo con los planes informados a funcionarios municipales, el complejo podría albergar entre 7500 y 10.000 personas una vez que entre en funcionamiento. El cronograma oficial prevé que la instalación comience a recibir detenidos a partir de abril, aunque algunos plazos de obra y contratación todavía estaban sujetos a definición.
La propiedad elegida es un almacén industrial de gran escala, pensado originalmente para logística y distribución, que se encontraba en desuso. El inmueble será transformado para cumplir funciones de procesamiento, alojamiento y control migratorio. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comunicó que esta sede formará parte de un esquema nacional de reorganización.
El centro de Social Circle se integra a un programa más amplio para reforzar el sistema de detención del ICE mediante la conversión de depósitos y edificios industriales en nuevos espacios de encierro migratorio en varios estados. Dentro de ese plan, Social Circle aparece identificado como uno de los llamados «megacentros», es decir, instalaciones de gran capacidad.
Aunque el proyecto avanza bajo jurisdicción federal, la principal preocupación local está puesta en la infraestructura pública. Las autoridades de Social Circle sostienen que el sistema actual de agua y tratamiento de aguas residuales no está preparado para absorber la demanda de una instalación de esta magnitud.
Pese al rechazo de vecinos y a las dudas expresadas por el municipio, las autoridades locales reconocieron que no tienen herramientas legales para bloquear la instalación. «La Constitución de EE.UU. tiene una cláusula que establece que el gobierno federal no está sujeto a las regulaciones estatales ni locales», explicó el administrador municipal de Social Circle, Eric Taylor, a medios locales.
