Antes de crear Apple, Steve Jobs y Steve Wozniak diseñaron un dispositivo para realizar llamadas telefónicas gratuitas. Una anécdota de aquellos años involucra un intento de broma al Vaticano haciéndose pasar por Henry Kissinger.
A principios de la década de 1970, antes de fundar Apple, Steve Wozniak y Steve Jobs diseñaron y vendieron la «blue box» o «caja azul». Este dispositivo permitía realizar llamadas de larga distancia sin costo mediante la emisión de tonos que interactuaban con la red telefónica. Según relató Jobs posteriormente, este proyecto marcó el inicio de su colaboración y fue una experiencia formativa para ambos.
La idea surgió luego de que Wozniak leyera un artículo en la revista Esquire sobre «phone phreaks», personas que exploraban el sistema telefónico. Wozniak desarrolló una versión digital del dispositivo, que Jobs vio como una oportunidad comercial. Comenzaron a venderlas en el entorno universitario.
Más allá del aspecto técnico y comercial, Wozniak, conocido por su sentido del humor, utilizó la caja azul para realizar bromas. En una entrevista, relató cómo, durante sus años universitarios, intentó llamar al Vaticano pretendiendo ser el entonces Secretario de Estado estadounidense, Henry Kissinger, quien se encontraba en una cumbre en Moscú.
Según su relato, tras contactar a la centralita del Vaticano y identificarse como Kissinger, le informaron que el Papa Paulo VI estaba durmiendo. Acordó llamar una hora después. Al hacerlo, comenzó a usar un acento, pero la operadora le indicó que conectaría con un obispo para traducir. Al identificarse nuevamente, el interlocutor le respondió que acababan de hablar con el verdadero Henry Kissinger en Moscú, por lo que la broma fue descubierta antes de concretarse.
Esta anécdota, junto con la creación de la caja azul, forma parte de los primeros pasos de una asociación que luego revolucionaría la industria de la tecnología.
