La costa bonaerense experimentó un fin de semana largo con condiciones climáticas cambiantes, que alternaron entre lluvias, sol y frescura, influyendo en las actividades de los turistas y en la ocupación hotelera.
MAR DEL PLATA.- El fin de semana largo de Semana Santa en la costa atlántica se desarrolló con un clima variable. Las jornadas incluyeron lluvias matinales, tardes soleadas y un sábado fresco, lo que modificó las actividades de los visitantes, trasladando parte de los paseos desde la playa hacia la gastronomía, especialmente en la zona del puerto de Mar del Plata.
Según datos del sector, la ocupación hotelera en la ciudad rondó el 55%, una cifra inferior al 65% registrado en el mismo período del año anterior. Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG) señalaron que la proximidad con el fin de semana largo anterior, por el Día de la Memoria, pudo haber distribuido la demanda. La afluencia de turistas se consideró moderada en comparación con años anteriores.
En la ruta 2, el tránsito hacia la costa registró aproximadamente 55.000 vehículos entre el miércoles y el viernes, número menor a los 72.000 contabilizados en un fin de semana largo de Carnaval reciente.
El clima permitió momentos de playa, con temperaturas que alcanzaron los 27°C y una temperatura del mar de alrededor de 20°C. Sin embargo, el sábado fresco concentró la demanda en restaurantes, donde los precios de los platos de pescados y mariscos variaron significativamente.
Otros destinos de la zona, como Villa Gesell, San Clemente del Tuyú y especialmente Tandil, reportaron mejores niveles de ocupación. En Mar del Plata, además, culminó la temporada teatral de verano y se realizó un recital de Soda Stereo con entradas agotadas.
El sector turístico analiza estos movimientos, que muestran una dinámica distinta a la de años anteriores, con menos picos de ocupación concentrada y escapadas más repartidas.
