Un menor perdió la vida en San Miguel de Tucumán tras entrar en contacto con una corriente eléctrica en una calle anegada. La provincia enfrenta intensas lluvias por segundo mes consecutivo.
Un niño de 12 años falleció este sábado por la noche tras recibir una descarga eléctrica en la vía pública, en medio del fuerte temporal que afecta a la provincia de Tucumán, donde se registraron más de 150 milímetros de precipitación acumulada. Esta segunda inundación en menos de un mes anegó varias zonas y provocó la primera víctima fatal.
Según informaron medios locales, el menor se encontraba en la calle Jujuy al 2800, en la zona sur de San Miguel de Tucumán. Mientras jugaba con el agua acumulada por las lluvias, entró en contacto con una corriente eléctrica que le provocó la muerte de forma instantánea. La víctima fue identificada como Lisandro, un estudiante de último año de primaria.
Personal policial, operarios de emergencia y peritos trabajan en el lugar para asegurar el perímetro y determinar el origen de la fuga eléctrica que causó la tragedia.
Las precipitaciones y fuertes vientos comenzaron minutos después de las 20 horas del sábado, tras una jornada de calor agobiante. Durante la noche, la provincia estuvo bajo alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Las áreas afectadas incluyeron Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas, Yerba Buena y zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo.
Para la mañana del domingo, el aviso había perdido intensidad, pero el pronóstico indica que las malas condiciones meteorológicas continuarán en las próximas horas. Se esperan lluvias durante gran parte del domingo, con una máxima de 20 grados. Para el lunes se anticipan condiciones similares, con una mínima de 15°C y una máxima de 19°C, manteniéndose la inestabilidad en toda la provincia.
Hace menos de un mes, Tucumán fue azotada por otro temporal que dejó condiciones similares, con fuertes inundaciones que causaron destrozos y la caída de hasta 170 milímetros de precipitación. En esa ocasión, la gobernación activó operativos de asistencia junto con municipios y comunas para las familias damnificadas.
Las adversidades climáticas generaron entonces la suspensión de las jornadas escolares por varios días, ya que casi 230 mil usuarios quedaron sin suministro eléctrico y las calles se anegaron. «El estado de situación es complicado, ya que hay lugares en los que tuvimos inundaciones. Mucha gente perdió cosas, sobre todo los bienes personales, pero también enviamos inmediatamente la asistencia del gobierno de la provincia, organizaciones intermedias y muchos tucumanos que solidariamente están colaborando», detalló el gobernador Osvaldo Jaldo.
