Un informe técnico de la Red Nacional de Monitoreo muestra un crecimiento marcado de la Dalbulus maidis, insecto vector de enfermedades, en las principales regiones productoras del país durante la segunda quincena de marzo.
Un informe técnico de la Red Nacional de Monitoreo muestra un crecimiento marcado de la Dalbulus maidis, insecto vector de enfermedades, en las principales regiones productoras del país durante la segunda quincena de marzo.
El 39° informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con datos relevados entre el 17 de marzo y el 1 de abril de 2026, indica un importante aumento poblacional de este insecto, conocido comúnmente como chicharrita del maíz, en varias regiones del país.
La región del NOA (Noroeste Argentino), donde el 99% de las trampas se instaló sobre maíz, fue la zona endémica de mayor crecimiento. Allí, en el 67% de las localidades monitoreadas se capturaron más de 100 ejemplares por trampa, la categoría más alta. Este incremento se corresponde con cultivos que se encuentran en estadios reproductivos intermedios (R3–R4). El informe también presenta datos sobre el porcentaje de insectos portadores del patógeno CSS en tres localidades de esta región, que indican niveles moderados.
En la otra zona endémica, el NEA (Noreste Argentino), con el 97% de las trampas en maíz, las poblaciones también mostraron una fase de incremento marcada, con una dinámica similar a la del NOA y el mismo porcentaje (67%) de localidades en el nivel de captura más alto.
En la región del Litoral, el 70% de las trampas registró capturas. Mientras que el 27% de las localidades presentó niveles bajos, un 24% registró la categoría máxima, principalmente en la provincia de Entre Ríos.
En la región Centro-Norte, se volvieron a registrar aumentos poblacionales del vector, detectándose en el 87% de las localidades, con un 46% en la categoría máxima. Finalmente, en el Centro-Sur se observaron incrementos ligeros: la presencia de Dalbulus maidis pasó de un 20% a un 39% de las localidades monitoreadas.
Alejandro Vera, coordinador de la Red Nacional de Monitoreo, destacó la importancia de continuar generando información: «Es importante seguir generando información sobre todo el patosistema, monitoreando trampas y cultivos, remitiendo insectos a la red entomológica para establecer su infectividad e inspeccionando síntomas foliares, para establecer cómo evolucionan las distintas situaciones».
