El presidente de Industriales PyMEs Argentinos, Daniel Rosato, advirtió sobre la profundización de la crisis en el sector, con pérdida de empleo formal y falta de liquidez, y confirmó que solicitarán la declaración de emergencia en el Congreso.
El presidente de Industriales PyMEs Argentinos, Daniel Rosato, realizó un diagnóstico sobre la situación actual del sector en una entrevista con Canal E. El contexto se caracteriza por una caída en el consumo, falta de financiamiento y apertura de importaciones.
Rosato describió el escenario como «realmente preocupante» y detalló que en los últimos dos años se perdieron 334.000 puestos de trabajo formales. «La caída en la industria PyME no cesa mes a mes, se profundiza cada vez más», afirmó.
Frente a esta situación, el sector elevó un reclamo institucional. «Nos obligó, de alguna manera, a tener que pedir la declaración de la emergencia económica, productiva y social en el Congreso de la Nación», explicó. Además, alertó que aproximadamente el 10% de la industria PyME nacional está en riesgo de cierre.
Uno de los ejes centrales de su análisis es la caída del poder adquisitivo. «La crisis económica en el país hoy, que no es económica, sino social, es una crisis producto de la falta de poder adquisitivo de los trabajadores», sostuvo. Señaló que los salarios están estancados y que las empresas no pueden trasladar los costos de las paritarias porque no pueden otorgar aumentos, generando un círculo vicioso, ya que los principales consumidores son los trabajadores.
Rosato también se refirió a la falta de liquidez en el mercado: «En la Argentina hoy lo que faltan son pesos, en el mercado no hay pesos». Planteó la necesidad de que el Gobierno inyecte pesos, aclarando que el objetivo no sería generar inflación o dar créditos, «sino para financiar justamente esta gran falta de dinero». Finalmente, explicó que la situación financiera de las empresas es crítica, con una cadena de pagos que «se está rompiendo» y un incremento en los cheques rechazados.
