El psiquiatra y divulgador cuestiona la sobrevaloración de las explicaciones bioquímicas en salud mental y analiza la complejidad del bienestar emocional, a la luz de nuevas investigaciones científicas.
Durante años, conceptos como la «serotonina, la hormona de la felicidad» o el «ajuste de dopamina» dominaron la comprensión popular del bienestar emocional. Sin embargo, estas afirmaciones comienzan a ser reevaluadas por la ciencia. En 2022, una investigación de la University College London publicada en Molecular Psychiatry concluyó que no existe evidencia sólida que pruebe que la depresión esté causada exclusivamente por un desequilibrio en la serotonina.
Este debate es central en el trabajo de Pablo Castañón, médico psiquiatra y autor de La falacia de la química cerebral. En diálogo, Castañón afirma: «Hay una sobrevaloración del dato bioquímico. Pero el sufrimiento humano no se puede reducir a una molécula. La salud mental no puede resolverse como si una pastilla ajustara un tornillo flojo en el cuerpo. La medicina tiene que dejar de vender humo con bata blanca».
El profesional, que combina la práctica clínica con la divulgación, explica su acercamiento a la psiquiatría: «Como también me gusta hablar con la gente, pensé que especialidades como la anestesia o la neurología no eran buenas opciones. La psiquiatría combinaba la posibilidad de conversar, escuchar problemáticas y al mismo tiempo profundizar en el tema del sistema nervioso».
El eje intestino-cerebro y la complejidad sistémica
Consultado sobre el creciente interés en la conexión entre el intestino y el cerebro, Castañón lo atribuye a avances científicos reales, aunque advierte sobre la existencia de modas. «En mi época en la universidad, hace unos 15 años, no se tocaban estos temas. No me explicaron que el nervio vago podría ser una conexión entre el intestino y el cerebro», señala.
«La conexión desde el cerebro al intestino es directa, aunque pasa por otras vísceras», explica. «Un ejemplo es la enfermedad celíaca. Mientras la persona tiene un empeoramiento, muy probablemente tenga dificultad para concentrarse y hasta pueda deprimirse. El punto de partida es una enfermedad del intestino, pero que tiene repercusión en el cerebro por este nexo. Es una cuestión sistémica».
El cerebro: centro de la autopercepción
¿Ha perdido protagonismo el cerebro ante estos nuevos enfoques? Para Castañón, no. «Es el órgano que nos permite autopercibirnos, es el centro de cómputos de nuestra conciencia, de nuestro yo. Lo que decida con el cerebro lo va a sufrir también la rodilla… Es una de las cosas más gloriosas producto de la evolución».
Consejos para el cuidado de la salud mental
Finalmente, sobre cómo cuidar la salud mental, el psiquiatra enfatiza la sostenibilidad y el sentido común. «Todo lo que persiste, y sobre todo cuando tiene que ver con la salud, deben ser variables sostenibles en el tiempo. Una buena manera es encontrar profesionales que utilicen el sentido común. No hay que ser genios para ejercer la medicina; hay que tener coherencia, practicidad y darle un poquito más de importancia al concepto de disciplina».
