Profesionales de la salud advierten que una nueva resolución del organismo provocó una merma superior al 50% en sus remuneraciones, lo que derivó en una medida de fuerza de 72 horas.
En el marco de un conflicto por la remuneración de los médicos de cabecera, el representante gremial Gustavo Tanus denunció en un programa televisivo el impacto de la Resolución 2026-1107-INSSJP-DE dictada por el PAMI. Según explicó, si bien la normativa incrementó el valor de la cápita por afiliado, eliminó otros pagos por consultas específicas e incentivos, lo que resultaría en una caída real de los ingresos mensuales.
Tanus detalló que el sistema anterior combinaba la cápita con pagos por consultas de primera vez, evolución y patologías habituales, además de incentivos por capacitación. La nueva resolución unificaría todos estos conceptos en un monto fijo por afiliado, lo que, según sus cálculos, generó una pérdida del 52% en el poder adquisitivo de los profesionales. Calificó la medida como inédita en sus 30 años de trayectoria.
El gremialista ilustró la situación con el caso de un médico con un promedio de 700 pacientes, quien percibiría aproximadamente 1.400.000 pesos mensuales. Luego de descontar gastos operativos, la ganancia neta quedaría por debajo del millón de pesos, suma que consideró insuficiente para sostener un consultorio privado.
Otro punto de conflicto es la eliminación de los incentivos económicos por capacitaciones de posgrado. Los profesionales sostienen que existe una contradicción entre la exigencia de mayor formación y la remoción del reconocimiento económico por la misma.
Ante la falta de respuestas oficiales a sus reclamos, los médicos de cabecera iniciaron un paro de 72 horas en todo el país, afectando la atención habitual de miles de afiliados. Tanus aclaró que la medida de fuerza busca visibilizar el conflicto y evitar un posible colapso en la red de atención primaria, ya que muchos profesionales evaluarían renunciar.
El PAMI presentó la normativa como un «ordenamiento» del sistema para evitar la dispersión normativa. Los médicos, en cambio, la interpretan como un ajuste presupuestario encubierto. El gremio pidió la reapertura del diálogo para regularizar la situación y recomponer el valor del trabajo profesional, mientras el Gobierno nacional mantiene vigente la resolución. El desarrollo del paro marcará el ritmo de las negociaciones de la próxima semana.
