Los índices bursátiles globales registraron alzas este miércoles, aunque el crudo continúa operando con nerviosismo debido a la frágil situación geopolítica en el Estrecho de Ormuz, lo que mantiene en alerta a los inversores.
Los mercados globales intentaron recuperar terreno este miércoles 22 de abril, con subas en los futuros de Wall Street y un dólar más débil. Sin embargo, el petróleo volvió a mostrar volatilidad frente a una tregua aún incierta entre Irán e Israel. El dato que mantuvo en guardia a los inversores fue la reaparición de episodios de violencia en el Estrecho de Ormuz, luego de reportes sobre ataques con armas de fuego contra buques portacontenedores en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
Según informó Reuters, los futuros del Brent avanzaron un 0,7% hasta los US$99,15 por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió un 0,7% hasta los US$90,2. En paralelo, los futuros del S&P 500 ganaron un 0,5% y los del Nasdaq treparon un 0,7%, en una señal de que parte del mercado apuesta a que el pico de la tensión bélica podría haber quedado atrás, aunque los riesgos no han desaparecido.
El informe remarca que la tregua anunciada sigue siendo frágil. No está claro si contará con el respaldo pleno de Israel ni de Irán, que además rechazó una nueva ronda de conversaciones. Este escenario deja a los operadores en una posición de cautela: las bolsas buscan sostener el rebote, pero el petróleo continúa incorporando una prima de riesgo por la posibilidad de nuevas interrupciones en la zona.
El corazón de la preocupación vuelve a ser el Estrecho de Ormuz. Aunque los mercados accionarios se recuperaron este mes y regresaron a niveles previos al estallido del conflicto, este paso marítimo sigue siendo un termómetro central para medir la sostenibilidad del alivio financiero. La aparición de disparos contra embarcaciones comerciales mostró que la tregua está lejos de consolidarse.
Reuters señaló además que el dólar, que había funcionado como activo refugio en marzo, devolvió buena parte de esas ganancias en abril. El índice dólar se ubicó en 98,33 y acumula una baja mensual del 1,5%. Este movimiento refleja que una parte del mercado considera que la etapa de máxima incertidumbre podría haber pasado, aunque sin descartar nuevos sobresaltos.
La persistencia de precios energéticos elevados abre un segundo frente de inquietud para los inversores: el impacto sobre la inflación global y, por esa vía, sobre la política monetaria de los bancos centrales. Aunque el petróleo bajó respecto de los máximos de marzo, todavía se mantiene por encima de los niveles previos al conflicto.
En ese marco, el mercado también siguió con atención la exposición del candidato a la Reserva Federal, Kevin Warsh, ante el Senado de Estados Unidos. Según el cable, Warsh buscó transmitir que actuaría con independencia de la Casa Blanca y planteó la necesidad de un nuevo enfoque para controlar la inflación.
La lectura de fondo indica que, aun con una tregua parcial en Medio Oriente, el escenario financiero internacional sigue condicionado por dos variables que impactan directamente en la economía argentina: el precio del petróleo y la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos.
