A principios de los 90, el cantante estadounidense invitó a la presentadora brasileña a su rancho Neverland y, tras un día de visitas, su representante le presentó una insólita propuesta contractual.
A principios de la década de 1990, dos grandes figuras del espectáculo internacional coincidieron en un encuentro que luego se volvió célebre. Michael Jackson, conocido como el “rey del pop”, y Xuxa, la “reina de los bajitos”, se reunieron en el rancho Neverland, en California. En ese momento, Xuxa ya era un fenómeno en Brasil y gran parte de Latinoamérica, con programas de televisión, discos y una fuerte conexión con el público infantil. Jackson, por su parte, había marcado hitos en la industria musical con álbumes como Thriller (1982).
Según relató Xuxa en diversas entrevistas y en el documental Xuxa: O Documentário (Globoplay, 2023), el encuentro no fue el primero. Se habían visto antes en España, durante un concierto de Jackson, donde ella se acercó como una fan. Allí, el cantante le dijo que también le gustaba, lo que ella tomó con escepticismo.
En Neverland, Jackson la recibió con gestos que mostraban un conocimiento detallado de sus preferencias: le preparó ensalada porque sabía que no comía carne, y le ofreció pochoclos sin sal. También la llevó a conocer su zoológico privado, con boas, elefantes y cocodrilos. “¿Cómo sabía todo eso? Me emocioné hasta las lágrimas”, recordó Xuxa.
Sin embargo, al final de la visita, el representante de Jackson le hizo una propuesta inesperada: un contrato para que ella se convirtiera en la madre de los hijos del cantante. “Estamos buscando a alguien para que sea la madre de los hijos de Michael. Nos gustaría que firmaras un contrato”, le transmitieron. Xuxa rechazó la oferta. “¿Acaso iba a tener un hijo para dárselo a otros?”, dijo en su momento. La anécdota, con algunas variaciones según la entrevista, quedó como uno de los episodios más singulares de la historia del pop.
