El ministro de Gobierno de Córdoba expuso la posición provincial sobre equilibrio fiscal, obra pública y presión social, en un contexto de caída de recaudación y críticas al manejo de recursos por parte del Gobierno nacional.
El ministro de Gobierno de Córdoba, Miguel Siciliano, defendió el superávit fiscal de la provincia y cuestionó la administración de los fondos federales por parte del presidente Javier Milei. Durante una exposición, Siciliano remarcó que Córdoba forma parte del grupo de provincias que cerraron con superávit fiscal, aunque señaló que ese resultado solo tiene sentido si se traduce en un “superávit social”.
“Nosotros hemos logrado acomodar nuestros números, tener superávit, no tener déficit, pero seguir haciendo”, afirmó. En ese marco, enumeró obras en ejecución como 15 universidades provinciales en el interior, 800 cuadras de asfalto, 200 plazas en la ciudad de Córdoba y tres puentes elevados, entre ellos el de Valle Escondido.
Para ejemplificar su postura, mencionó un caso del sistema de salud: “El PAMI dejó de pagarle a una clínica, la clínica cerró, y 5.500 personas mayores se quedaron sin atención. La respuesta fue ‘que se vayan a atender a Bell Ville’. Como si para un adulto mayor hacer 60 kilómetros fuera algo simple”. Consideró que esas situaciones reflejan lo contrario a un equilibrio real.
Según los datos presentados, la presión sobre los servicios provinciales creció de forma sostenida. “Es gente que antes tenía obra social, podía ir a una escuela privada o no necesitaba el Paicor. Hoy eso se acrecentó: son personas que se caen de la clase media”, explicó.
En el plano fiscal, Córdoba acumula diez meses consecutivos de caída en la recaudación, en un escenario de baja del consumo y la coparticipación. Consultado sobre un posible recorte en el gasto impulsado por el gobernador Martín Llaryora, Siciliano respondió: “No fue ‘del 10%, del 2%, del 6%’, pero fue claramente: ‘hay que apretarse el cinturón porque Córdoba también está dentro de la Argentina’”.
El funcionario también cuestionó el uso discrecional de los recursos: “Fue una locura cuando lo hizo el kirchnerismo y es una locura hoy. Que el Presidente con fondos nacionales —que son de todos los argentinos— defina si va a acompañar o no a una provincia según lo que hagan sus diputados en el Congreso, es una práctica vieja que fracasó”.
En ese sentido, planteó: “La Nación en sí misma no produce nada. Los que generan economía son las provincias: metalmecánica, gas, petróleo, agricultura, ganadería, software, turismo. La Nación es un ente superior que administra lo que las provincias generan. Que un Presidente pretenda gobernar con la plata de las provincias a látigo y chequera es una práctica vieja”.
Finalmente, Siciliano aclaró la posición legislativa del oficialismo cordobés: “Lo que está bien lo hemos acompañado. Lo que entendemos que está mal para Argentina y para Córdoba, no”. Y cerró con una comparación doméstica: “Si en mi casa a mis hijos los alimento dos veces por semana, no arreglo la humedad, no le cambio el aceite al auto… y te cuento que tengo ahorros, te estoy mintiendo. La gente no es un número en una planilla de Excel. ¿De qué te sirve el superávit si tu gente no tiene para los remedios, no come, pierde el trabajo? Eso no es superávit. Eso es déficit”.
