El uso de jets privados creció tras la pandemia. Te contamos los precios estimados para el corredor Nueva York-Los Ángeles, con opciones desde 34.000 dólares.
Viajar en jet privado en Estados Unidos creció en los últimos años, impulsado por la búsqueda de flexibilidad, privacidad y ahorro de tiempo. Uno de los trayectos más demandados es el que conecta Nueva York con Los Ángeles.
En este corredor, la aviación ejecutiva ofrece ventajas como menor tiempo de espera y acceso a aeropuertos exclusivos, como Teterboro (cerca de Manhattan) y Van Nuys (en California). Sin embargo, el costo sigue siendo elevado.
De acuerdo con operadores del sector, alquilar un jet privado para un vuelo de ida entre ambas ciudades puede partir de unos 40.000 dólares en aeronaves como el Cessna Citation Longitude. En jets más grandes, como el Bombardier Challenger 604 o el Dassault Falcon 2000LXS, el precio asciende a unos 50.000 dólares, según Simple Flying.
Otras estimaciones sitúan el rango entre 34.000 y 41.000 dólares para un vuelo en un Bombardier Challenger 300. Para una experiencia de mayor nivel, un viaje de ida y vuelta en un Gulfstream G450 puede alcanzar los 102.000 dólares, sin incluir tasas adicionales como aterrizaje, impuestos o pernocta.
Según Simple Flying, el tipo de avión influye en el precio. Un jet ligero puede costar cerca de 56.000 dólares para un viaje completo, mientras que uno de tamaño mediano ronda los 79.000 dólares. La duración del trayecto también impacta: el vuelo suele durar entre cinco horas y media y seis horas y media. Las tarifas por hora varían entre 3.500 y 18.000 dólares, según el tamaño, alcance y nivel de lujo.
Factores como la temporada alta, la necesidad de reposicionar la aeronave, el costo del combustible o servicios extra (catering, transporte terrestre) influyen en el precio final. Existen alternativas para reducir gastos, como los vuelos de reposicionamiento (con descuentos de hasta el 90%), la propiedad fraccionada o las membresías, que permiten acceder a horas de vuelo sin asumir los costos completos de un avión propio.
Aun así, el jet privado mantiene su perfil exclusivo. La posibilidad de evitar aeropuertos masivos, elegir horarios y viajar con comodidad explica por qué este mercado sigue en expansión, a pesar de los costos elevados.
