Dos empleados de una sucursal del U.S. Bank en Berea, Kentucky, murieron tras ser baleados durante un robo. Las autoridades locales, estatales y federales buscan al responsable, que aún no ha sido capturado.
Dos empleados de un banco en Kentucky fallecieron este jueves después de ser baleados durante un asalto. El incidente ocurrió alrededor de las 14:00 horas en la sucursal del U.S. Bank ubicada en Chestnut Street, en la ciudad de Berea, aproximadamente 58 kilómetros al sur de Lexington.
Las víctimas fueron identificadas como Breanna Edwards, de 35 años, y Brian Switzer, de 42 años. Uno de ellos murió en el lugar y el otro fue trasladado al Hospital Saint Joseph, donde falleció horas más tarde.
Según informó la Policía Estatal de Kentucky, el sospechoso es un hombre de aproximadamente 1,90 metros de altura, que vestía una campera gris, pantalón gris oscuro, guantes negros y llevaba el rostro cubierto. Huyó del lugar a bordo de un vehículo, y aún se desconoce si logró sustraer dinero de la sucursal.
Al momento del ataque, la sucursal estaba abierta al público y había clientes en el interior. Las autoridades no han precisado los motivos por los que el agresor abrió fuego.
El portavoz de la Policía Estatal, agente Scottie Pennington, indicó que cuentan con “algunas pistas” y que están haciendo todo lo posible para detener al responsable. Advirtió que el delincuente “está armado y es peligroso”.
Los agentes están realizando recorridos puerta a puerta en busca de información y revisando grabaciones de cámaras de seguridad. También se emplean helicópteros, drones y perros para localizar al sospechoso, que permanece prófugo.
La policía estatal publicó en redes sociales una imagen del sospechoso ingresando al banco y solicitó colaboración ciudadana para identificarlo. Pennington pidió a los residentes mantenerse alerta, dejar encendidas las luces del porche y tener los teléfonos cargados.
Tras el ataque, las escuelas de la zona estuvieron en confinamiento temporal hasta que se consideró que las instalaciones eran seguras. Los estudiantes debieron ser recogidos por sus padres.
El banco emitió un comunicado expresando su profunda tristeza por lo ocurrido y su compromiso de apoyar a las familias de las víctimas y a los empleados. “Estamos con las familias de las víctimas, nuestros colegas y toda la comunidad de Berea”, señalaron.
En la investigación participan la policía local y estatal, así como el FBI y otras agencias federales.
