Factores como el sueño, el estrés y el uso del celular influyen en el envejecimiento cerebral. La especialista compartió un test rápido para estimar la edad cognitiva.
Son muchos los factores que afectan la salud cerebral, desde hábitos de sueño, el estrés, el tiempo que usamos el celular, hasta detalles de la rutina que repetimos cada día y pueden afectar el envejecimiento del cerebro a un ritmo distinto al de la edad cronológica.
La doctora Emer MacSweeney, neurorradióloga graduada con honores, es una exponente internacional de la investigación del deterioro cognitivo. Miembro del Real Colegio de Médicos (MRCP) y del Real Colegio de Médicos (FRCR), MacSweeney es cofundadora y directora ejecutiva de las clínicas de cerebro y la mente Re:Cognition Health, con sedes en el Reino Unido y en Estados Unidos.
«El estilo de vida influye mucho más en el envejecimiento cerebral de lo que muchos creen: factores como la calidad del sueño, la actividad física, la nutrición, el consumo de alcohol y los niveles de estrés influyen directamente en cómo funciona el cerebro y cómo envejece», indicó la experta.
Junto a varios colegas, actualmente centra sus esfuerzos en los estudios de la enfermedad de Alzheimer, considerada una pandemia mundial, y la encefalopatía traumática crónica (ETC), el riesgo más temido en los deportes de contacto. Recientemente fue una de las ponentes de TEDx Global Idea Search, donde habló sobre la salud y la longevidad modernas.
«Hoy en día, nuestros cerebros a menudo mueren antes que nuestros cuerpos, y la prevención es clave», expresó. Las enfermedades neurodegenerativas amenazan la calidad de vida en la vejez mediante la pérdida de memoria y los cambios de comportamiento que pueden aparecer incluso cuando el resto del cuerpo se mantiene físicamente fuerte.
Durante décadas, las enfermedades neurodegenerativas como la encefalopatía traumática crónica, el Alzheimer y la demencia solo se diagnosticaban después de que aparecían los síntomas. Los avances de la neurociencia conducen hacia una nueva comprensión de la biología cerebral, tanto para el diagnóstico como para el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas, enfocada en la prevención con herramientas de detección temprana.
En diálogo con el periódico The Sun, MacSweeney compartió uno de los test rápidos que suele utilizar como primer acercamiento a los pacientes y permite descubrir cuál es la edad aproximada del cerebro.
Instrucciones: Antes de responder las siguientes 12 preguntas, tomá un papel para ir anotando tu puntuación a medida que avanzás. Si elegís la opción «A», vale 0 puntos; si elegís «B», sumá 1 punto; y si elegís «C», sumá 2 puntos. Al finalizar, descubrí qué significa tu puntaje total.
- ¿Cómo describirías tu dieta habitual?
A) Equilibrada, con algunas verduras y comidas variadas.
B) Una mezcla entre comida variada y comidas poco saludables.
C) Mayormente procesada o rápida. - ¿Con qué frecuencia realizás actividad física?
A) Al menos 3 veces por semana.
B) 1 o 2 veces por semana.
C) Casi nunca. - ¿Cuántas horas dormís en promedio por noche?
A) 7 a 9 horas.
B) 5 a 6 horas.
C) Menos de 5 horas. - ¿Fumás o vapeás?
A) No.
B) Ocasionalmente/socialmente.
C) Es un hábito diario. - ¿Cómo es tu rutina matutina?
A) Levantarte rápidamente y no tocar el teléfono durante al menos los primeros 30 minutos.
B) Ponerte en marcha rápidamente y enseguida usar el celular.
C) Antes de levantarte ya usás el celular y revisás tus mensajes, redes sociales y correos electrónicos. - ¿Con qué frecuencia usás el teléfono por aburrimiento?
A) Rara vez.
B) A veces.
C) Siempre, en cuanto no estoy haciendo algo o me aburro.
Resultados:
0 a 3 puntos: Significa que tenés hábitos protectores sólidos, asociados con un envejecimiento cerebral saludable. Dormir lo suficiente, hacer ejercicio, llevar una dieta equilibrada y reducir el estrés favorecen la resiliencia cognitiva a largo plazo.
4 a 7 puntos: Vas por buen camino, pero algunos hábitos podrían estar acelerando tu envejecimiento cerebral. La falta de sueño, el estrés o la poca actividad física te pueden afectar en la concentración. Podrías hacer algunas modificaciones en tus hábitos.
8 a 10 puntos: Tus elecciones de estilo de vida generan un impacto real en tu cerebro: la falta de sueño, el estrés, el sedentarismo y una dieta procesada se relacionan con un menor rendimiento cognitivo. Estás acumulando varios factores de riesgo, como la falta de sueño, el estrés crónico, la poca actividad física y el aislamiento social. En conjunto pueden afectar tu estado de ánimo y la agudeza mental.
11 a 12 puntos: Tenés diversos hábitos de alto riesgo que afectan tu resiliencia mental. El sedentarismo, el estrés y la falta de sueño se asocian con un deterioro acelerado y, con el tiempo, esto puede ejercer una presión adicional sobre las funciones cognitivas. Los factores relacionados con el estilo de vida, como la falta de sueño, la baja actividad física, el estrés y la baja estimulación cognitiva, se asocian con un envejecimiento cognitivo muy acelerado.
Más allá del resultado que haya obtenido cada persona, la doctora MacSweeney aclara que la buena noticia es que la salud cerebral responde muy bien a los cambios, y algunas pequeñas mejoras pueden marcar la diferencia.
