Dos menores de 14 años perdieron el control de una moto y se incrustaron en un comercio de lencería en la localidad bonaerense de Caseros. Ambas sufrieron heridas leves y el local sufrió graves daños materiales.
Un accidente de tránsito ocurrió el lunes por la tarde en la calle Puán al 3900, en la localidad bonaerense de Caseros, partido de Tres de Febrero. Dos adolescentes de 14 años que circulaban en una moto sin casco perdieron el control del vehículo y terminaron dentro de un local comercial, según registró una cámara de seguridad.
El hecho sucedió alrededor de las 16:20 en el comercio Desha, dedicado a la venta de lencería y centro de estética. Las imágenes muestran cómo la moto avanza a gran velocidad, atraviesa la vidriera e ingresa varios metros al interior del negocio, provocando daños en muebles, mostradores y estanterías.
Tras el impacto, vecinos de la zona asistieron a las menores hasta la llegada del SAME y de efectivos policiales. Según relataron las dueñas del local, la acompañante abandonó el lugar, mientras que la conductora sufrió cortes y lesiones en el tabique nasal. Ambas resultaron con heridas leves.
“Nos pasó algo que jamás imaginamos vivir. Una moto chocó contra la entrada de nuestro local y dejó todo destruido. Ver el lugar por el que trabajamos tanto así, fue devastador”, escribieron las propietarias en redes sociales. También destacaron el esfuerzo detrás del emprendimiento: “Detrás de este local hay años de esfuerzo, sacrificio y sueños”.
El accidente arrancó parte de la estructura del frente del comercio. “Arrancaron de cuajo el marco de la ventana”, declaró una de las dueñas al canal TN. La fiscalía de turno investiga el hecho y realiza pericias para determinar responsabilidades.
El padre de la menor que conducía la moto se acercó a pedir disculpas, pero las comerciantes aún no saben quién cubrirá los costos de reparación. “Por ahora una sola persona nos dijo que esto costaría 800 mil pesos, solamente los materiales, sin la colocación”, señalaron. “No sabemos si van a pagar algo, si van a pagar lo que rompieron, porque encima está todo muy caro”.
Pese a los daños, el local continúa funcionando normalmente. Las dueñas planean realizar rifas y otras iniciativas para recaudar fondos mientras esperan respuestas judiciales.
