La acusación formal de Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro por cargos de asesinato generó reacciones divididas entre los residentes de la isla, que enfrentan apagones y escasez de combustible.
La noticia de la acusación formal de Estados Unidos contra Raúl Castro, expresidente de Cuba, por cargos de asesinato y conspiración en el derribo de dos aviones en 1996, tardó en llegar a muchos cubanos debido a apagones generalizados y mala cobertura telefónica en la isla, según informaron residentes.
El gobierno cubano, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, calificó la acusación como «una acción política, carente de fundamento legal» y sostuvo que se utiliza para justificar una posible agresión militar contra Cuba. La acusación fue presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos el miércoles.
Entre los cubanos que se enteraron de la noticia, las opiniones estuvieron divididas. Algunos consideraron que los cargos son ilegítimos y argumentaron que Cuba actuó en legítima defensa tras violaciones de su espacio aéreo por parte del grupo Hermanos al Rescate. «Cuba tomó la decisión correcta al derribarlos», declaró Frank Alejandro Font, ingeniero mecánico de 24 años en La Habana. Font también advirtió sobre el riesgo de una incursión militar extranjera y señaló que «siempre hay daños colaterales».
Otros residentes expresaron su cansancio con la situación actual. «Esto tiene que cambiar», afirmó Yoandy Benítez Ramírez, trabajador de una fábrica de tabaco de 24 años. Yasiel Lugones, repartidor de 27 años, dijo: «No creo que una intervención militar sea la solución, pero si eso es lo que hace falta, bueno, lo que necesitamos es que esto termine de una vez por todas, ahora mismo». Lugones agregó que espera un desmantelamiento total de la clase dirigente cubana: «Todo el liderazgo, toda la familia Castro. Es un ciclo sin fin».
Según una encuesta realizada por el sitio web de noticias cubano El Toque, que recabó más de 40.000 respuestas voluntarias, aproximadamente el 56% de los cubanos residentes en la isla y el 70% de los que viven en el extranjero apoyarían una intervención militar de Estados Unidos. Michael J. Bustamante, profesor de historia y director del departamento de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, señaló que los resultados no pueden considerarse representativos, pero reflejan el agotamiento de muchos cubanos. «No creo que eso signifique que los cubanos disfruten la idea de que una potencia extranjera venga a solucionar sus problemas», declaró Bustamante. «Pero creo que la gente está tan exasperada y desesperada que aceptará ayuda de donde sea».
Raúl Cardoso, cubano jubilado de 70 años, dijo: «Si van a entrar, que entren. Y si no, que dejen de hablar tanto».
c.2026 The New York Times Company
