El politólogo Andrés Malamud afirmó que el peronismo prefiere que Javier Milei finalice su mandato para ejecutar el «trabajo sucio» de ordenar las cuentas públicas, en el marco de la presentación de su libro «Operación Argentina».
El politólogo Andrés Malamud, residente en Lisboa, Portugal, estuvo recientemente en Buenos Aires para la presentación del libro «Operación Argentina», coescrito con Astrid Pikielny. En una de las entrevistas de su gira mediática, expresó que el peronismo prefiere que Javier Milei finalice su mandato para terminar con el «trabajo sucio».
Malamud señaló que esa expresión se refiere a la época de escasez, cuando es necesario reajustar las cuentas públicas para evitar catástrofes mayores. Citó como ejemplos el «rodrigazo» de 1975, el endeudamiento de 1982, las hiperinflaciones de 1989 y 1990, la gran depresión de 1998/2002, la estanflación de 2016, la crisis de endeudamiento de 2018/19 y el descontrol monetario de 2023.
El politólogo sostuvo que las sucesivas debacles condujeron al estancamiento relativo de Argentina incluso en América Latina, que fue la región de menor crecimiento en el concierto mundial. Indicó que la obsesión por incumplir los compromisos, convertido en eslogan de gobierno y bendecido a altos niveles de la política, fue minando la posibilidad de recurrir a mayores endeudamientos en el mercado internacional.
Malamud afirmó que los padrinos del consumo público se sienten cómodos en la tarea de jueces, y que no hay nada más fácil que señalar a los responsables de los cortes presupuestarios reclamando por la falta de «sensibilidad y crueldad». Concluyó que en sistemas democráticos los gobiernos siempre son proclives a responder afirmativamente a las demandas sociales, siempre y cuando existan medios genuinos para hacerlo.
El politólogo señaló que el ordenamiento de las cuentas públicas y la consolidación de nuevos sectores productivos que permitirán incrementar sustancialmente el superávit comercial, aun asumiendo un aumento de las importaciones, podrán propulsar en un corto lapso un proceso de desarrollo continuo en un contexto geopolítico favorable para el país. Sin embargo, advirtió que las transformaciones requieren paciencia para plasmarse y consenso para persistir, algo que sus observaciones no pueden todavía asegurar.
