En una conferencia de 1983, el cofundador de Apple vinculó el éxito empresarial con la capacidad de asumir riesgos durante los inicios de un proyecto tecnológico.
Steve Jobs, cofundador de Apple, sostuvo que la mentalidad audaz surge con mayor facilidad cuando los creadores carecen de estructuras comerciales tradicionales que proteger. En la Conferencia Internacional de Diseño, realizada en 1983 en Aspen, Colorado, resumió esta filosofía: “Cuando empiezas con nada, siempre puedes apuntar a la luna; no tienes nada que perder”.
Jobs consideró que el crecimiento de una empresa introduce dinámicas defensivas que atentan contra la innovación. Alertó sobre la comodidad institucional que sufren las compañías cuando obtienen estabilidad financiera. “Lo que sucede es que cuando consigues algo, es muy fácil entrar en un modo de ‘cuidar tu propio trasero’ y te vuelves conservador”, afirmó.
El informático atribuyó importancia a contratar “profesionales excepcionales” para sostener la cultura del riesgo. “Apostamos la compañía y la razón por la que estas personas vinieron a Apple fue porque sabían qué hacer, pero las empresas para las que trabajaban no asumían el riesgo”, señaló. “Creemos que hay personas que son tan buenas que pueden darle 1000 vueltas a cinco personas que sean ‘bastante buenas’”, detalló. Jobs consideraba a estos programadores como los “artistas del mundo”.
Jobs también reveló que la motivación del equipo radicaba en saldar una deuda con el conocimiento acumulado por generaciones pasadas. “La mayoría de nosotros no fabricamos la ropa que vestimos, ni cocinamos o cultivamos la comida que comemos”, argumentó. “Hablamos un lenguaje que fue desarrollado por otras personas, usamos una matemática que fue desarrollada por otras personas. Estás constantemente tomando”, describió. Reconoció que haber contribuido a ese pozo de experiencia humana fue “algo extremadamente gratificante”.
Jobs falleció el 5 de octubre de 2011, a los 56 años, en su casa de Palo Alto, California. La causa fue un paro respiratorio derivado de un tumor neuroendocrino pancreático metastásico.
