La Organización Panamericana de la Salud instó a las autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica y las coberturas de vacunación ante el inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, en un contexto de aumento de casos en la región de las Américas.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) instó a las autoridades sanitarias de los países de las Américas a fortalecer la vigilancia del sarampión, la vacunación y las medidas de respuesta rápida ante los brotes que afectan a la región, en el marco del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, según un informe publicado en su sitio web oficial.
En una alerta epidemiológica emitida el 29 de mayo, la OPS recomendó revisar el desempeño de los sistemas de vigilancia del sarampión y la rubéola, así como las coberturas de vacunación, para identificar áreas con mayor riesgo e implementar acciones preventivas. La organización advirtió que el aumento de la transmisión del sarampión y el incremento de los viajes internacionales crean condiciones favorables para la propagación de la enfermedad durante grandes eventos internacionales.
“Específicamente, y en el contexto de la Copa Mundial de la FIFA 2026, así como de otros eventos de concentración masiva, los países deben aumentar la sensibilidad de sus sistemas de vigilancia mediante la implementación de la búsqueda activa de casos para documentar la ausencia de casos de sarampión y rubéola, y proporcionar información y servicios de vacunación a los viajeros”, señaló la OPS en la alerta.
Entre las recomendaciones, la OPS indicó que los países deben aconsejar a los viajeros de seis meses de edad o más que no puedan presentar prueba de vacunación con dos dosis o evidencia de inmunidad, que reciban una dosis de la vacuna contra el sarampión y la rubéola, preferiblemente dos semanas antes de viajar a zonas donde se haya documentado transmisión. También sugirió proporcionar información sobre signos y síntomas como fiebre, erupción cutánea, tos, secreción nasal, conjuntivitis, dolor articular e inflamación de los ganglios linfáticos.
Durante el viaje, la OPS recomendó que los viajeros con síntomas compatibles con sarampión o rubéola busquen atención médica de inmediato, usen mascarilla médica, eviten el contacto cercano, no visiten lugares públicos durante siete días posteriores a la aparición de la erupción cutánea y sigan medidas para reducir el riesgo de transmisión. Al regresar, los países deben alentar a los viajeros que sospechen haber contraído la enfermedad a contactar a un proveedor de salud e informar sobre su historial de viaje.
La OPS exhortó a fortalecer la vigilancia epidemiológica en zonas de alto riesgo, como regiones fronterizas, aeropuertos, puertos y lugares de grandes eventos internacionales, y recomendó reforzar la búsqueda activa de casos, garantizar la investigación rápida de casos sospechosos, mantener equipos de respuesta rápida capacitados y fortalecer la coordinación para el rastreo internacional de contactos.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 1 de enero y el 13 de mayo de 2026 se notificaron 184.489 casos de sarampión en 155 Estados Miembro, de los cuales 100.239 (54,3%) fueron confirmados. La región de Asia Sudoriental concentró el 29% de los casos, seguida por el Mediterráneo Oriental (21%), mientras que África y las Américas representaron cada una el 19% del total.
En las Américas, se confirmaron 20.521 casos y 25 defunciones en 16 países y un territorio entre las semanas epidemiológicas 1 y 20 de 2026, un aumento de cuatro veces en comparación con los 5.123 casos del mismo período de 2025. México registró 10.920 casos y 13 muertes; Guatemala, 6.209 casos y 12 muertes; Canadá, 1.018 casos; Estados Unidos, 1.952; y Perú, 301 casos. Otros países como Bolivia, Belice, Costa Rica, El Salvador, Honduras, Panamá y Uruguay reportaron casos asociados a brotes o importaciones.
La OPS señaló que la mayoría de los casos ocurrieron en personas no vacunadas o con antecedentes de vacunación desconocidos, y recordó que el certificado de vacunación contra el sarampión no es un requisito de entrada a los países según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), aunque enfatizó que la vacunación sigue siendo la medida más eficaz para prevenir la transmisión.
