La desaceleración inflacionaria y la mejora macroeconómica contrastan con el riesgo electoral, según especialistas consultados.
La segunda mitad de 2026 presenta un escenario para los inversores con una inflación en desaceleración, un riesgo país que perforó niveles previos y bonos argentinos que recuperaron terreno. Sin embargo, según analistas consultados, el foco del mercado se desplazó hacia la sostenibilidad del proceso en el contexto del calendario político.
Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, afirmó que los bonos soberanos aún tienen margen para recuperarse gracias al proceso de desinflación y la caída de las tasas de interés. «Los bonos van a seguir creciendo de la mano de una inflación que esperamos que siga bajando», declaró. Morales proyectó que la inflación podría ubicarse por debajo del 2% mensual a partir de agosto.
Morales indicó que el principal límite para los activos argentinos ya no es económico. «Hoy el mercado está mirando más los riesgos políticos que los riesgos económicos», sostuvo. Agregó que el riesgo país puede perforar los 400 puntos básicos de manera puntual pero difícilmente se sostenga por debajo de ese nivel mientras persista la incertidumbre electoral.
La consultora F2 señaló que durante el segundo semestre el mercado empezará a concentrarse en las elecciones presidenciales de 2027. «Vemos a un mercado que hace foco en lo que puede pasar en las Presidenciales de 2027», indicaron desde la firma, y remarcaron que la volatilidad política argentina sigue pesando sobre las decisiones de inversión.
Gastón Lentini, asesor financiero y fundador de Doctor de Tus Finanzas, comentó: «Este Gobierno ha despejado buena parte de los vencimientos de este año y está gestionando despejar los vencimientos también del año que viene». Sostuvo que esta estrategia, junto con la acumulación de reservas y el superávit fiscal, debería presionar al riesgo país a la baja y subir los bonos soberanos.
Consultado sobre plazos fijos en dólares, Morales consideró que existen alternativas más convenientes. «Con el tipo de cambio relativamente estable, hoy conviene hacer un plazo fijo en pesos o comprar una letra en pesos y, al vencimiento, convertir esos pesos a dólares», explicó.
En materia de renta variable, Morales se mostró prudente. «El problema va a ser el año que viene, cuando haya que empezar a hablar de política. Ahí las encuestas mandan», afirmó. Desde F2 sostuvieron que el equity tendrá un recorrido más limitado, excepto en proyectos alcanzados por el RIGI.
Lentini recomendó diversificar la cartera según el perfil de riesgo. Para inversores conservadores sugirió fondos comunes de inversión con exposición a renta fija internacional. Para perfiles moderados, propuso combinar renta fija latinoamericana con CEDEARs de consumo. Para perfiles agresivos, mencionó acciones como Uber o Netflix.
Morales espera que la actividad económica continúe recuperándose durante el segundo semestre, aunque sin un rebote pronunciado. «No creemos que vayamos a seguir con los bajos niveles de consumo que vimos desde fines del año pasado, pero tampoco vemos un rebote violento», indicó. Desde F2 advirtieron que el consumo será gradual y heterogéneo, y que las tensiones geopolíticas en Medio Oriente mantienen presión sobre la inflación global.
