La querella que representa a la mayoría de los familiares de los 44 tripulantes del submarino ARA San Juan solicitó este martes penas de hasta cinco años de prisión para los cuatro exjefes de la Armada acusados en el juicio oral por el hundimiento ocurrido en noviembre de 2017.
La querella que representa a la mayoría de los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan pidió este martes que los cuatro exjefes de la Armada acusados en el juicio oral sean condenados a penas de cinco años de prisión, la máxima para este tipo de delitos, por el hundimiento del submarino ocurrido en noviembre de 2017.
Durante los alegatos ante el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz, las abogadas Valeria Carreras y Lorena Arias reclamaron las máximas penas para el contralmirante retirado Luis Enrique López Mazzeo y para el excomandante de la Fuerza de Submarinos Claudio Villamide, al considerar que tuvieron responsabilidades centrales en las decisiones que precedieron a la tragedia.
“Porque la memoria es un deber, la justicia una obligación, y la verdad un derecho, pedimos condenas”, requirieron las letradas al tribunal presidido por el juez Mario Reynaldi.
Según planteó la querella, los acusados conocían las limitaciones operativas y los problemas que arrastraba la embarcación, pero aun así permitieron que continuara navegando y no adoptaron medidas que, a su criterio, podrían haber evitado el desenlace fatal. Las letradas señalaron que la tragedia era “previsible” y cuestionaron especialmente la actuación de los mandos una vez que se reportó la avería por ingreso de agua que sufrió el submarino durante su última misión. Sostuvieron que no se impartieron órdenes claras para que la nave permaneciera en superficie ni se activaron de manera adecuada los mecanismos de asistencia previstos para una situación de emergencia.
“No fue el mar el que los hundió, fue la distancia entre lo que los reglamentos exigían y lo que efectivamente se hizo”, concluyó una de las querellas al pedir condenas para los cuatro exjefes de la Armada acusados.
La querella acompañó en líneas generales la hipótesis que la fiscalía había desarrollado, que también consideró que existió una cadena de decisiones imprudentes y omisiones funcionales que derivaron en el hundimiento. Los fiscales habían solicitado cinco años de prisión para López Mazzeo y Villamide, cuatro años para Héctor Alonso y tres años y medio para Hugo Correa.
También realiza este martes su alegato Luis Tagliapietra, otro de los querellantes. Tras los alegatos de las querellas, será el turno de las defensas. El veredicto se espera para las próximas semanas, a casi nueve años de la tragedia.
