El Instituto Geofísico del Perú (IGP) reportó sismos de magnitud entre 3.5 y 4.9 en regiones como Cusco, Pasco, Piura y Moquegua. No se registraron daños significativos.
En Perú, la actividad sísmica es monitoreada de forma permanente por el Instituto Geofísico del Perú (IGP). El domingo 24 de junio de 2026, se registraron movimientos telúricos en diversas regiones del país, con magnitudes que oscilaron entre 3.5 y 4.9. Los sismos ocurrieron en localidades como Quillabamba (Cusco), Huancabamba (Pasco), Máncora (Piura) y otras zonas de Moquegua. Hasta el momento, las autoridades no reportaron daños materiales ni víctimas.
La ubicación de Perú en el Cinturón de Fuego del Pacífico lo sitúa en una zona de alta actividad tectónica. La placa de Nazca se desplaza hacia el este y subduce bajo la placa Sudamericana, generando fricción y acumulación de energía que se libera en forma de sismos. Esta dinámica explica la frecuencia de movimientos telúricos en la costa y el sur del país.
El IGP mantiene una vigilancia continua y emite reportes en tiempo real. Las autoridades recomiendan actualizar los planes familiares de emergencia, preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecibles, botiquín, linterna, radio y documentos importantes, y participar en simulacros periódicos. Durante un sismo, se debe mantener la calma, ubicarse en zonas seguras lejos de ventanas y objetos que puedan caer, y no usar ascensores. Después del sismo, se debe revisar fugas de gas, auxiliar heridos y estar atentos a réplicas. Si el sismo ocurre cerca de la costa, se recomienda alejarse del mar hasta descartar riesgo de tsunami.
La predicción exacta de sismos no es posible con la tecnología actual. La preparación comunitaria y la difusión de información oficial son los principales recursos para reducir riesgos.
