La directora gerente del FMI visitó el yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén, acompañada por el ministro de Economía Luis Caputo, en una gira que incluyó diálogos con trabajadores y empresarios.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, recorrió este jueves el yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén, en el marco de una visita oficial a la Argentina. Según informó la periodista especializada en economía Eugenia Muzio, Georgieva visitó Loma Campana, el principal desarrollo de YPF, acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo, el viceministro José Luis Daza y otros funcionarios del equipo económico.
Muzio señaló que el recorrido incluyó un componente institucional, ya que Georgieva mantuvo diálogos con trabajadores de YPF y representantes de pequeñas y medianas empresas vinculadas a la actividad de Vaca Muerta. La periodista indicó que la visita no fue únicamente técnica, sino que buscó observar el clima económico y social más allá de las reuniones formales.
La especialista recordó que una visita oficial de un director gerente del FMI a la Argentina no ocurría desde 2003. En ese contexto, afirmó que el escenario actual difiere del de entonces: «Hoy pide ajuste, el Gobierno está haciendo ajuste y básicamente hay una confidencia política», sostuvo, al comparar la postura del organismo con la mantenida tras la crisis de 2001.
Respecto de las declaraciones de Georgieva sobre la posibilidad de un nuevo financiamiento, Muzio interpretó que el Fondo transmitió un doble mensaje. «El fondo vino a decir, yo creo dos cosas, la primera es a posar una eventual reelección de Javier Milei», afirmó. Agregó que la respuesta del FMI sobre la inexistencia de un financiamiento adicional apunta a transmitir confianza en la situación financiera del país, aunque reconoció que los procesos electorales argentinos suelen generar volatilidad en los mercados.
Finalmente, Muzio resumió la posición del Fondo: «Hay un apoyo político, pero le dice seguir por este camino». Según la periodista, el mensaje combina respaldo institucional con la expectativa de que el Gobierno mantenga el programa de ajuste fiscal y las reformas económicas acordadas con el organismo internacional.
