Keiko Fujimori juró este martes como presidenta de Perú, convirtiéndose en la primera mujer elegida por voto popular en el país. Su asunción representa el retorno del fujimorismo al Ejecutivo tras casi 26 años.
Keiko Fujimori asumió este martes como presidenta de Perú, tras imponerse en la segunda vuelta electoral frente al candidato izquierdista Roberto Sánchez por un margen menor a 50 mil votos. La dirigente de Fuerza Popular se convirtió en la primera mujer elegida por voto popular para gobernar el país y marcó el regreso del fujimorismo al Ejecutivo casi 26 años después de la salida de su padre, Alberto Fujimori.
Su llegada a la presidencia fue el resultado de una trayectoria política que incluyó derrotas electorales en 2011 (frente a Ollanta Humala), 2016 (ante Pedro Pablo Kuczynski) y 2021 (contra Pedro Castillo), además de una investigación judicial por presunto lavado de activos vinculada al financiamiento de sus campañas y al caso Odebrecht, por la que estuvo en prisión preventiva entre 2018 y 2020.
De primera dama a líder del fujimorismo
La historia política de Keiko Fujimori comenzó en 1994, cuando tenía 19 años y asumió como primera dama de Perú tras la separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higuchi. Acompañó a su padre durante los últimos años de su gobierno y ocupó un rol institucional que le permitió recorrer el país y construir sus primeros vínculos políticos. Tras la caída del régimen fujimorista en 2000, regresó a Estados Unidos para continuar sus estudios. En 2006 fue elegida congresista por Lima con una de las mayores cantidades de votos del proceso electoral, y desde entonces consolidó su liderazgo en Fuerza Popular.
Alberto Fujimori gobernó Perú entre 1990 y 2000. Para sus seguidores, su gobierno fue clave para derrotar a Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA) y estabilizar la economía. Para sus críticos, su gestión quedó asociada al autoritarismo, la concentración de poder y casos de corrupción. Fujimori renunció a la presidencia desde Japón en medio del escándalo por los videos que mostraban a su asesor Vladimiro Montesinos entregando sobornos. Años después fue extraditado a Perú y condenado a 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad y corrupción.
El regreso del fujimorismo con una nueva bandera
Para esta elección, Fujimori centró su campaña en la inseguridad. Su principal promesa fue recuperar el orden frente al avance del crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal. La ceremonia de asunción contó con la presencia de varios líderes internacionales, entre ellos el presidente argentino, Javier Milei, quien viajó a Lima para participar de la investidura y mantuvo una reunión bilateral con la flamante mandataria antes del traspaso de mando.
Durante su discurso de asunción, afirmó que recibió un Estado «a la deriva» y anunció una política más dura en materia de seguridad. Entre sus principales medidas adelantó que las Fuerzas Armadas tendrán un rol central en las zonas declaradas en emergencia y que reforzará los sistemas de inteligencia contra las organizaciones criminales.
Con mayoría parlamentaria, Fujimori buscará completar un mandato de cinco años. Su gobierno tendrá el desafío de construir estabilidad en un país que tuvo nueve presidentes en una década y que estuvo marcado por enfrentamientos constantes entre el Ejecutivo y el Congreso.
