La jueza María Tardón pidió a la Policía Nacional un informe sobre la entrada irregular de miles de personas en Ceuta el 30 y 31 de julio, a raíz de una denuncia de Iustitia Europa.
La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ha solicitado a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras (UCRIF) de la Policía Nacional un informe sobre la «entrada irregular masiva» de personas desde Marruecos a Ceuta ocurrida los días 30 y 31 de julio, con el fin de determinar si se trató de una «acción concertada».
Según un auto al que tuvo acceso Europa Press, la magistrada acordó abrir diligencias previas después de que la organización Iustitia Europa presentara una denuncia penal el 30 de julio contra funcionarios, «integrantes de organizaciones criminales» y autoridades españolas y extranjeras que pudieran ser identificadas.
La denuncia de Iustitia Europa incluye presuntos delitos contra la Seguridad del Estado, contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal, tráfico de personas, organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos.
En su auto, la jueza reclama a la UCRIF que remita «cuantos elementos de identificación de quienes hubieran podido participar en tales acciones» o «de tener alguna constancia» sobre los hechos.
Tardón también ordenó informar a la Fiscalía sobre la apertura de las diligencias y señaló que aún está pendiente de «resolver» la «competencia penal» de la Audiencia Nacional sobre los hechos denunciados.
En la denuncia, la organización remarcó que la «movilización» de personas migrantes de Marruecos a Ceuta «no puede ser calificada como un fenómeno migratorio ordinario o espontáneo» por la «dimensión temporal y la concentración de miles de individuos lanzándose simultáneamente al mar desde las costas marroquíes».
«Nos encontramos ante una instrumentalización de flujos migratorios que, por su volumen y forma de ejecución, supone un desbordamiento de las capacidades de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y de los servicios de acogida, comprometiendo la integridad territorial y la seguridad pública en una frontera exterior de la Unión Europea», detalló la denuncia.
Asimismo, señaló que «la pasividad observada en las costas de origen sugiere una relajación deliberada de los controles fronterizos por parte de Marruecos, lo que podría constituir una cooperación necesaria o una tolerancia consciente para permitir la salida masiva hacia España, utilizando la presión migratoria como una herramienta de coacción política o diplomática, no siendo la primera vez que sucede a esta escala».
Unas 50.000 personas entraron masivamente el pasado jueves a Ceuta a través del espigón del Tarajal, en la frontera con Marruecos, lo que resultó en la muerte de al menos 72 migrantes, según datos de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma.
