El gobierno de Estados Unidos estableció este jueves medidas comerciales sobre el polisilicio y sus derivados, con aranceles del 15% y precios mínimos de importación, en el marco de la disputa comercial con China.
El gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, estableció el jueves una serie de precios mínimos y un arancel del 15% a los productos fabricados con polisilicio, materia prima utilizada en semiconductores y paneles solares, cuya producción está concentrada principalmente en China.
La medida, adoptada en virtud del artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, tiene por objetivo apoyar las cadenas de suministro nacionales de chips y energía solar. Se fijaron precios de importación para polisilicio, lingotes, obleas, células y módulos solares.
El decreto sostiene que «el plan de acción de este decreto contribuirá, entre otras cosas, a garantizar la viabilidad comercial de la producción estadounidense de polisilicio y sus derivados, necesaria para satisfacer las necesidades económicas y de seguridad nacional de EEUU».
El polisilicio es el primer eslabón en la cadena productiva de los chips y la industria de energía solar. A partir de este material se elaboran las obleas que luego se convierten en células solares, las cuales se integran en los paneles destinados a parques y proyectos de energía solar.
Durante la última década, las fábricas solares estadounidenses acusaron a sus rivales chinos de practicar el «dumping» de paneles solares en el mercado, de recibir «subvenciones gubernamentales desleales» y de trasladar su producción a otros países para eludir los aranceles de EEUU. El dumping es una práctica comercial que consiste en vender un producto por debajo de su precio normal o incluso por debajo de su coste de producción para obtener ventajas competitivas.
Estados Unidos cuenta con dos fábricas de polisilicio. La primera es Hemlock Semiconductor, que opera una planta en Míchigan, una empresa conjunta entre Corning y la japonesa Shin-Etsu Handotai. La otra empresa es Wacker Chemie, con sede en Múnich, que gestiona una fábrica en Tennessee.
Un portavoz de Corning señaló: «La decisión de hoy fomenta la inversión continuada en la capacidad de producción de EE.UU. y respalda la competitividad a largo plazo del país».
Por su parte, Wacker indicó que estaba analizando las medidas para comprender plenamente su impacto y expresó: «Agradecemos el compromiso continuo del Gobierno con este asunto, dadas las repercusiones que tiene para la resiliencia de la cadena de suministro de semiconductores, la infraestructura de computación avanzada y los intereses más amplios de defensa y seguridad de EEUU».
La producción local de semiconductores guarda relación con la industria solar, ya que la demanda de polisilicio por parte de este sector contribuye a sostener la producción del material necesario para los chips. De acuerdo con la Asociación de la Industria de Semiconductores, el segmento de los microprocesadores absorbe el 2,4% de la demanda global de este material.
La fabricación de productos solares en EEUU se ha expandido desde que el Congreso estableció incentivos fiscales en 2022. Sin embargo, gran parte de ese crecimiento se ha concentrado en el montaje de paneles, lo que ha dejado a los fabricantes dependientes de obleas y células importadas, que requieren plazos de inversión más largos.
Las empresas con fábricas solares en EEUU, entre ellas T1 Energy, First Solar y Qcells, la división solar estadounidense de la surcoreana Hanwha, expresaron su respaldo a la decisión. Dan Barcelo, director ejecutivo de T1 Energy, declaró en un comunicado que «se trata de una victoria decisiva para la industria manufacturera estadounidense de vanguardia y para la inversión en las cadenas de suministro energéticas nacionales». Además de su planta de paneles solares en Texas, T1 va a invertir u$s510 millones en una fábrica de células solares.
Según informó la Casa Blanca, las medidas de protección comercial entrarán en vigor el 4 de diciembre. El presidente Trump fijó precios mínimos de importación de u$s21 por kilogramo para el polisilicio, u$s100 por kilogramo para los lingotes y obleas de polisilicio, u$s0,22 por vatio para las células solares y u$s0,38 por vatio para los módulos solares o paneles.
La resolución habilita al Departamento de Comercio a instrumentar un esquema de estímulos económicos enfocado en aquellas compañías que destinen inversiones al establecimiento de plantas para fabricar polisilicio o sus derivados.
