Entre junio y julio, los precios mayoristas aumentaron 0,8% en promedio, pero la variación fue impulsada por la caída de los precios del petróleo y el gas. El EMAE creció 0,8% intermensual, con 13 de 16 sectores en alza interanual.
En economía, los promedios pueden ocultar la heterogeneidad de los datos. Entre junio y julio pasados, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento promedio de 0,8%. La desagregación por rubros muestra que los precios del petróleo crudo y el gas disminuyeron 9,2%, los productos energéticos aumentaron 5,8% y los productos manufacturados subieron 1,7%.
Por otro lado, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), ajustado por estacionalidad, mostró un incremento de 0,8% entre mayo y junio. De los 16 sectores que componen el indicador, 13 presentaron subas interanuales. El sector de administración pública y defensa registró un retroceso. La industria manufacturera creció 1,9% interanual, por debajo del promedio de 2,7%. La construcción aumentó 2,8%, levemente por encima del promedio.
El análisis de los componentes permite observar que el comportamiento de los agregados no refleja la evolución de todos sus integrantes. En un trabajo titulado “Crecimiento de la productividad, cambio estructural y reformas en Argentina”, Fernando Navajas documentó que el aumento de la productividad en las últimas décadas se concentra dentro de cada sector y no por cambios intersectoriales.
Los datos oficiales no indican que la inflación mayorista haya sido controlada en todos los rubros, ni que la actividad económica se recupere de manera uniforme en todos los sectores.
