Corea del Sur, Estados Unidos y Japón llevarán a cabo un ejercicio militar trilateral denominado Freedom Edge a partir del 7 de septiembre, según informaron las fuerzas armadas surcoreanas. La maniobra se realizará en aguas cercanas a la isla de Jeju y tiene como objetivo responder a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte.
SEÚL, Corea del Sur (AP) — Las fuerzas armadas de Corea del Sur, Estados Unidos y Japón llevarán a cabo un ejercicio militar trilateral denominado Freedom Edge a partir del 7 de septiembre, según informaron las autoridades surcoreanas el viernes. La maniobra se extenderá durante cinco días en aguas frente a la isla meridional de Jeju.
El comunicado oficial señaló que el ejercicio tiene un carácter defensivo y está destinado a responder a las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte, así como a promover la paz y la estabilidad en la región.
El ejercicio Freedom Edge, lanzado en 2024, está diseñado para incrementar la sofisticación de ejercicios anteriores, con maniobras aéreas y navales simultáneas orientadas a mejorar la defensa conjunta contra misiles balísticos, la guerra antisubmarina, la vigilancia y otras capacidades.
Corea del Norte ha calificado el ejercicio trilateral como una “temeraria demostración de fuerza” y ha afirmado que Estados Unidos busca sitiar a China y presionar a Rusia. El Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano acusó el jueves a Washington de emprender “una serie de movimientos hostiles”, incluida una posible venta de misiles aire-aire a Corea del Sur, y advirtió que Corea del Norte “dará una respuesta seria, inmediata y contundente”.
El anuncio se produce un día después de que Pyongyang prometiera represalias contra lo que considera hostilidades de Washington. Además, las fuerzas armadas estadounidenses y surcoreanas concluyeron la semana pasada su ejercicio anual Ulchi Freedom Shield seis días antes de lo previsto, después de que el presidente Donald Trump ordenara al Pentágono “reducir sustancialmente” la maniobra. Trump citó su relación con el gobernante norcoreano Kim Jong Un, quien considera el ejercicio un ensayo de invasión.
Corea del Norte rechazó el acortamiento del ejercicio y sostuvo que no modifica su “naturaleza provocadora y agresiva”. En respuesta, lanzó unos 10 misiles balísticos de corto alcance hacia el mar.
Pyongyang ha declarado que no reanudará la diplomacia con Washington a menos que Estados Unidos abandone su exigencia de desnuclearización norcoreana como condición previa para las conversaciones. Desde el colapso de la diplomacia con Trump en 2019, Kim ha ampliado su arsenal nuclear y ha estrechado su alineación con Rusia en la guerra contra Ucrania.
La reducción de la envergadura del ejercicio Ulchi Freedom Shield ha generado preocupaciones sobre la preparación defensiva conjunta entre Corea del Sur y Estados Unidos. El Cuerpo de Marines de Corea del Sur indicó que el ejercicio de desembarco anfibio Ssangyong, que se celebra cada dos años, podría no realizarse en septiembre como estaba previsto, debido a una limitación en la capacidad operativa de las fuerzas estadounidenses durante ese periodo, en aparente referencia a la situación en Oriente Medio.
El Cuerpo de Marines de Estados Unidos respondió que su “nivel de participación” en el ejercicio Ssangyong se determinó en coordinación con Corea del Sur y no está relacionado con decisiones sobre otros ejercicios. Agregó que “sigue firmemente comprometido con su alianza de larga data” con Seúl.
