Una maniobra fraudulenta que inicia en la plataforma de compras y deriva en transferencias bancarias no autorizadas ha generado múltiples reportes en el país. Las autoridades recomiendan extremar precauciones.
Una modalidad de estafa digital que utiliza como excusa a la plataforma Mercado Libre ha generado alerta entre usuarios de todo el país. El mecanismo comienza dentro del sistema de mensajería oficial de la plataforma, pero deriva en transferencias bancarias que pueden vaciar cuentas en minutos.
Según los reportes, el método combina el uso del chat oficial de compras, la derivación inmediata a WhatsApp y llamados telefónicos donde los delincuentes se hacen pasar por personal de seguridad o de otras áreas de la empresa. El objetivo principal es generar una sensación de urgencia que impulse al usuario a tomar decisiones rápidas sin verificar la legitimidad de la situación.
El primer contacto suele ocurrir dentro del sistema de mensajería de una compra real. Un vendedor, o quien aparenta serlo, informa sobre un problema con el envío, como un error en la etiqueta o un inconveniente con el correo. En ese momento, se propone continuar la conversación por WhatsApp para «resolver más rápido» o bajo el pretexto de que el sistema no permite enviar un comprobante. Esta derivación marca el inicio del fraude, ya que al abandonar el canal oficial, el usuario queda sin las protecciones de la plataforma.
Una vez fuera de Mercado Libre, los estafadores cambian de estrategia. Se presentan como integrantes de áreas de «ventas», «logística» o «administración» y ofrecen solucionar el problema del envío solicitando un pago adicional, usualmente modesto, a través de un código QR o un enlace directo. Al escanearlo o abrirlo, la víctima no solo autoriza una transferencia, sino que en muchos casos expone credenciales bancarias o habilita accesos para movimientos posteriores.
Otra modalidad detectada comienza con un llamado telefónico. La persona se identifica como parte del equipo de seguridad de Mercado Libre y alega haber detectado un acceso sospechoso a la cuenta o una compra no autorizada. Con el objetivo de generar miedo inmediato, se propone como «solución» realizar transferencias a cuentas «seguras» o ingresar a un enlace para «bloquear» la cuenta, lo que culmina en operaciones bancarias reales hacia cuentas de terceros.
Especialistas en ciberseguridad clasifican estas maniobras como una forma de «phishing» o suplantación de identidad, agravada por la combinación de ingeniería social, uso de marcas reconocidas y generación de urgencia artificial. La apariencia de legitimidad es alta, ya que en algunos casos los perfiles utilizados tienen historial positivo en la plataforma.
La recomendación principal de las autoridades y de la misma plataforma es mantener todas las comunicaciones y transacciones dentro de los canales oficiales de Mercado Libre y nunca salir del sistema de mensajería para resolver problemas relacionados con compras o envíos.
