Cientos de personas se congregaron en un evento gratuito que combinó música electrónica y oraciones, organizado por el sacerdote y DJ Guilherme Peixoto.
La Plaza de Mayo fue el escenario de un homenaje al Papa Francisco al cumplirse un año de su fallecimiento. Bajo el título «Todos, todos, todos», la propuesta, encabezada por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, quien también se desempeña como DJ, convocó a cientos de personas de distintas edades y procedencias.
«Venimos primero por su cumpleaños; segundo, porque siempre fuimos fanáticos del papa Francisco, de todo lo que representó. Y que venga un cura como el padre Guilherme a representar lo que fue Francisco para la Iglesia y todo su legado, la verdad que para mí es muy significativo», explicó Pablo Fernández, de 22 años, quien viajó desde Mar del Plata con un amigo para la celebración.
El ambiente en la plaza mezclaba lo festivo y lo religioso. Asistieron familias, grupos de amigos, creyentes y no creyentes. En distintos puntos se observaban pancartas amarillas con frases como «Francisco vive en el encuentro» y «Homenaje al Papa Francisco en el primer aniversario de su partida».
«Vinimos al evento principalmente para distraernos un rato de los problemas cotidianos. El país está atravesando una situación bastante difícil, bastante crítica. Y al menos refugiarte en tus amigas, salir un rato y distraerte, está bueno para afrontar lo que está pasando hoy en día», sostuvo Leyla Maciotra, de 22 años.
Su amiga Carolina Lugones, de 27, agregó: «La música siempre te lleva a un montón de lugares. No es solamente algo religioso: la música es cultura, es pasión, es sentimiento. Y está bueno que se hagan este tipo de eventos, más aún que sean gratuitos y tan masivos».
También hubo asistentes de mayor edad. «Este evento me parece maravilloso, realmente lo es. Hay que integrar un poco más el catolicismo, que estaba muy apartado de todo, sobre todo de la juventud. Esto me parece un motivo para incluirlos nuevamente», explicó Carmen D’Aloia, de 67 años.
Silvia Campodazzo, de 68, recordó: «Es un evento único, que no lo vamos a volver a ver. Es como el Jubileo: yo vine en ese momento y me pareció maravilloso. Hace 26 años estaba acá, en otra etapa de mi vida».
