Mientras en la Ciudad de Buenos Aires el oficialismo ya definió su estrategia electoral, en la provincia de Buenos Aires el panorama es incierto: no hay un candidato unificado y persisten diferencias entre los sectores que impulsan a Diego Santilli y a Sebastián Pareja.
En la Ciudad de Buenos Aires, La Libertad Avanza (LLA) inició su campaña diferenciándose del PRO y con Patricia Bullrich como figura principal. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires, el escenario es más difuso. No existe un candidato con respaldo total del oficialismo nacional para disputar el poder al gobernador Axel Kicillof, y tampoco está definido si el postulante competirá dentro de una alianza o en solitario.
En octubre del año pasado, el diputado del PRO Cristian Ritondo presentó a Diego Santilli como el futuro gobernador de la provincia, durante la espera de los resultados de las elecciones legislativas en el Hotel Libertador, búnker del presidente Javier Milei. Santilli había revertido los resultados de septiembre al quedar primero por menos de un punto sobre Fuerza Patria, desplazando al peronismo en el distrito más poblado del país.
Inicialmente, la cúpula de LLA había designado a José Luis Espert como candidato, pero debió dar un paso al costado tras ser cuestionado por sus vínculos con Fred Machado, un empresario declarado culpable de fraude y lavado en Estados Unidos. Santilli asumió el liderazgo de la campaña y luego fue designado ministro del Interior, ganándose la confianza de Javier y Karina Milei.
No obstante, para 2027, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, considera como posible candidato a Sebastián Pareja, titular del partido en la provincia de Buenos Aires. Pareja construye poder en el distrito desde 2023, coordinando referentes, actos y concejales de LLA en cada municipio.
Esta tarea generó fricciones con sectores del oficialismo, especialmente con militantes de las redes sociales vinculados a “Las Fuerzas del Cielo”, que tienen como referente al asesor Santiago Caputo. Es conocida la disputa abierta entre Pareja y Esteban Glavinich, conocido como “Traductor Te Ama”, que en un cierre de campaña en Rosario derivó en una pelea física. Recientemente, Glavinich acusó a Pareja de permitir que concejales libertarios en La Matanza apoyaran un proyecto del intendente Fernando Espinoza para evitar el pago de una deuda de 69.816.989,18 pesos.
Un grupo de ex candidatos de LLA en la provincia denunció supuestas irregularidades en las elecciones de autoridades y en los procesos de afiliación. Solicitaron veedores externos al Observatorio de la Democracia del Parlasur y recurrieron a la Justicia Federal Electoral para requerir informes. Desde el entorno de Pareja, calificaron estas acciones como “caprichos individuales” de personas que no lograron acceder a cargos importantes y afirmaron que “no da ni para responderles”.
Pareja continúa organizando actos en la provincia. El 25 de mayo pasado convocó un “cabildo abierto” con dirigentes de los 135 municipios bonaerenses, donde concejales y consejeros escolares dialogaron con vecinos sobre sus preocupaciones.
Por su parte, Santilli cuenta con el respaldo de Ritondo y del aparato del PRO en Buenos Aires. Como ministro del Interior, se concentra en sus funciones y sabe que su candidatura depende de un acuerdo entre LLA y el PRO. A diferencia de Bullrich, Santilli no se afilió a LLA y sigue siendo parte del PRO, aunque evita participar en eventos del ex presidente Mauricio Macri. Recientemente, aceptó una invitación a la sede del PRO para conversar con intendentes de ese bloque.
Tanto el sector de Pareja como el de Santilli coinciden en que el objetivo es ganarle a Kicillof y aseguran estar “dispuestos a hacer lo que haga falta para conseguirlo”, aunque la decisión final dependerá de las cúpulas de sus respectivos espacios.
