La iniciativa busca prohibir la venta a menores de 21 años y restringir los puntos de venta cercanos a escuelas y guarderías.
El Concejo Municipal de Los Ángeles votó por unanimidad avanzar con una regulación del fenibut (phenibut), una sustancia no regulada a nivel federal que se vende en tiendas y estaciones de servicio como “potenciador cerebral” o “smart drug”.
La propuesta contempla prohibir la venta a menores de 21 años, restringir los puntos de venta cerca de escuelas y guarderías, y exigir etiquetas con advertencias. El proyecto debe atravesar una nueva votación antes de convertirse en ley.
La iniciativa ganó impulso por la presencia de este producto en comercios comunes y por su llegada al público joven. La concejal Heather Hutt, autora de la moción, sostuvo que la sustancia se ofreció durante años con advertencias insuficientes sobre sus efectos, de acuerdo con declaraciones recogidas por Los Angeles Times.
Qué es el phenibut y por qué preocupa
El phenibut es un depresor del sistema nervioso central desarrollado durante la era soviética. En Rusia se utiliza bajo receta para tratar ansiedad, insomnio, depresión y estrés postraumático, detalló Los Angeles Times.
En Estados Unidos, en cambio, no cuenta con una regulación federal específica y tampoco puede comercializarse de forma legal como suplemento dietario. A pesar de ese vacío, Hutt aseguró que el producto permanece disponible en tiendas de la ciudad.
La alarma oficial también creció por su difusión en redes sociales. Nina Paquette, estudiante del último año en Marlborough High School, advirtió que estas pastillas suelen presentarse como smart drugs o brain boosters.
La joven señaló que muchos adolescentes las compran sin dimensionar sus consecuencias, recogió Los Angeles Times.
El papel de la presión política y social
La ofensiva municipal comenzó después de que Paquette llevara el tema al despacho de Hutt. A partir de ese contacto, la concejal impulsó la moción con el argumento de que los jóvenes enfrentan un alto riesgo de dependencia ante una sustancia que se consigue con facilidad en comercios cotidianos.
“Eso se termina ahora”, afirmó Hutt en declaraciones recogidas por Los Angeles Times. La funcionaria defendió la necesidad de imponer límites concretos sobre un producto que hasta ahora se ofrecía con pocas barreras.
El caso también arrastra un trasfondo histórico. La droga fue desarrollada en la Unión Soviética y quedó asociada con usos médicos e incluso con programas espaciales. En la discusión abierta en California, ese origen funciona como contexto, aunque el eje político pasa hoy por su circulación comercial en barrios de la ciudad.
Un nuevo frente contra las “gas station drugs”
La avanzada sobre el phenibut se suma a otras controversias recientes por las llamadas gas station drugs, una etiqueta utilizada en Estados Unidos para describir sustancias que se ofrecen en estaciones de servicio, tiendas de conveniencia y comercios similares.
Entre los antecedentes más cercanos aparece el kratom y su alcaloide sintético 7-OH. Los Angeles Times recordó que ese producto fue vinculado con seis muertes por sobredosis en el condado de Los Ángeles durante el año pasado.
El gobernador de California, Gavin Newsom, aseguró que el kratom fue retirado de las góndolas en todo el estado después de medidas adoptadas por las autoridades sanitarias.
Ese antecedente fortaleció la posición de quienes ahora reclaman nuevas restricciones para otras sustancias no reguladas.
El próximo paso será la redacción formal de la ordenanza y su regreso al Concejo para una segunda votación.
Si el texto recibe luz verde, la ciudad sumará una nueva herramienta legal para limitar la venta local de este compuesto.
