Una avalancha de agua, barro y rocas arrasó el corredor fronterizo entre Nepal y Tíbet. Entre los desaparecidos figuran Ramesh y Neelam Sharma, ciudadanos estadounidenses. Su hija, Radhika, radicada en Carolina del Norte, busca información sobre su paradero.
El miércoles por la mañana, una avalancha de agua, barro y rocas arrasó el corredor fronterizo entre Nepal y Tíbet, destruyó caminos, puentes y edificios, y dejó cientos de personas sin ser localizadas.
Entre ellas, Ramesh Sharma, de 65 años, y Neelam Sharma, de 64, ciudadanos estadounidenses residentes de Nueva York que viajaban en un grupo de siete peregrinos.
El último contacto que Radhika Sharma tuvo con sus padres fue poco después de que cruzaran hacia territorio tibetano, antes de que el desastre cortara rutas y comunicaciones en toda la región. NBC News informó que desde ese momento, la médica no volvió a saber nada de ellos.
El caso quedó enmarcado en una emergencia con cifras todavía inestables. NBC News aseguró que al menos 90 estadounidenses figuraban entre los viajeros desaparecidos en Nepal.
En las primeras horas, otras coberturas habían hablado de 47 ciudadanos de Estados Unidos, una cifra citada por funcionarios turísticos nepaleses y recogida por Reuters, NPR y ABC News.
El propio Departamento de Estado evitó fijar un número definitivo en esa etapa y admitió, tal y como dijo ABC News, que la cantidad de estadounidenses afectados cambiaba con el correr de las horas.
Un pedido de ayuda que se volvió público
Radhika Sharma, médica de 32 años radicada en Carolina del Norte, relató que vive una espera sin respuestas desde que perdió contacto con sus padres. “Fueron las peores 24 horas de mi vida”, afirmó en declaraciones recogidas por NBC News.
La profesional también explicó que se comunicó con las embajadas de Estados Unidos en Nepal y en China, además de funcionarios estadounidenses dentro del país, pero no obtuvo información concreta sobre el paradero de la pareja.
La hija de los desaparecidos recurrió además a las redes sociales para ampliar la búsqueda. New York Post indicó que publicó mensajes para pedir contactos directos en Nepal, en Gyirong y en Tíbet, así como datos de hospitales, rescatistas, medios locales y autoridades que pudieran aportar alguna pista.
La falta de comunicaciones se convirtió en uno de los principales obstáculos para las familias. NBC News detalló que la zona afectada recibía un tránsito intenso de turistas y peregrinos y que el desastre aisló a buena parte del corredor fronterizo.
El viaje de Ramesh y Neelam Sharma
Los padres de Radhika integraban un grupo de siete personas que viajaba hacia el Monte Kailash, un sitio de enorme valor espiritual para hinduistas, budistas y otras tradiciones religiosas.
La peregrinación atrae cada año a miles de visitantes, muchos de ellos procedentes de India, Nepal y otros países con comunidades devotas vinculadas a esa montaña.
Radhika también envió un mensaje directo a sus padres. “Los amo. Los estoy buscando. Los voy a seguir buscando. Solo espero que estén bien”, dijo, de acuerdo con el testimonio recogido por NBC News.
El desastre y el operativo
La autoridad de manejo de desastres de Nepal elevó el jueves el saldo a 359 muertos y 910 desaparecidos, de los cuales 517 son extranjeros, de acuerdo con la Associated Press.
Del lado chino, los medios estatales reportaron tres muertos y 558 desaparecidos en el condado de Gyirong, en Tíbet, de los cuales 260 eran extranjeros. En total, más de 1.400 personas siguen sin ser localizadas entre los dos países.
El Departamento de Estado confirmó que 90 ciudadanos estadounidenses están desaparecidos entre Nepal y China, y precisó que tres ya fueron rescatados y que no tiene conocimiento de ningún fallecido de esa nacionalidad, tal como informó la AP.
El desglose por país refleja la dimensión internacional del desastre. La cancillería de India reportó 288 nacionales sin contacto, incluyendo 73 trabajadores de un proyecto hidroeléctrico.
Ucrania informó 55 desaparecidos en dos grupos turísticos más una viajera adicional. Le siguen 51 malayos, 35 australianos, 33 británicos y 25 canadienses, de acuerdo con los datos de la junta de turismo de Nepal citados por la AP.
Corea del Sur envió un equipo de respuesta rápida para apoyar la búsqueda de nueve ciudadanos vinculados a una planta hidroeléctrica en construcción.
Sobre el origen del desastre, el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) corrigió su análisis inicial y determinó que el evento sísmico registrado fue en realidad un colapso glaciar de magnitud 5.2, no un terremoto, que envió una avalancha de escombros río abajo con un impacto devastador sobre las comunidades del corredor fronterizo, de acuerdo con la AP.
Los equipos de rescate continúan la búsqueda en una zona donde el barro, los puentes destruidos y los cortes de energía frenan el acceso.
